(surrealista)
El amplio parque de nuestra infancia
en el que podríamos cazar osos peludos
y leones feroces bajo el sol de verano
ahora es un césped entre parches magros
donde sólo los perros huelen algo emocionante,
como si algo así pudiera suceder.
Miras los techos por todos lados
que no se elevó la hierba en ese momento
( de niño todavía éramos demasiado pequeños)
pero ayer el cuerpo fué encontrado ahí
de uno de nuestros amiguitos a través de los perros
que siempre buscan emociones fuertes.