Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Odio convertirme en lo que espero
Pero más odio, desesperarme en el intento;
Si por razones equivocadas yo te quiero,
¿cómo es que he confundido lo que siento?.
Y a quién voy a culpar de esta locura
¿A ti?, argumentando que te aprovechaste de mi error
No podría, aunque fuera cierto, mi ventura
Si es que enamorada, aunque equivocadamente, de ti estoy
Yo habré de arrastrar mi propio lastre,
pues evidentemente, sola estoy
Y de ti sólo espero los contrastes,
con los que acabaste con mi amor
¡Ah malaya tortura, la que imponen!:
Tiempo, vida, destino y corazón
Pero si saberlo, me hubiese evitado la tristeza, en ese entonces,
igualmente, hubiese renunciado a todo por tu amor
Cabizbaja y siempre adolorida,
vaga mi alma, acompañando a mi dolor
Y no hay noche, en que ellas no te espían,
ni hay día, que no te extrañen con ardor
Pero más odio, desesperarme en el intento;
Si por razones equivocadas yo te quiero,
¿cómo es que he confundido lo que siento?.
Y a quién voy a culpar de esta locura
¿A ti?, argumentando que te aprovechaste de mi error
No podría, aunque fuera cierto, mi ventura
Si es que enamorada, aunque equivocadamente, de ti estoy
Yo habré de arrastrar mi propio lastre,
pues evidentemente, sola estoy
Y de ti sólo espero los contrastes,
con los que acabaste con mi amor
¡Ah malaya tortura, la que imponen!:
Tiempo, vida, destino y corazón
Pero si saberlo, me hubiese evitado la tristeza, en ese entonces,
igualmente, hubiese renunciado a todo por tu amor
Cabizbaja y siempre adolorida,
vaga mi alma, acompañando a mi dolor
Y no hay noche, en que ellas no te espían,
ni hay día, que no te extrañen con ardor
::