MARIO VASQUEZ
Poeta recién llegado
Mi fantasía.
Entrando al edén, mi fantasía,
encontré el fruto y el pecado,
lo encontré solo y desnudo,
como piedra de arroyuelo,
pero ardiente como llama de fuego.
Lo tome en mis manos,
acaricie su cuerpo fiel,
era, como terciopelo al anochecer.
Roce su piel a mis labios,
eran tan suaves,
como besos al amanecer.
Su dulce aroma
no dejaba de enloquecer,
como fuerte aguardiente,
que hace perder la razón, al ser.
La quise morder,
pero seria desfamar su ser,
que con su brillo,
cegaba mis ojos, en este atardecer.
La mire de muy cerca..desde lejos
y al mas no poder,
la puse en su real pedestal,
desde donde todos
pudiéramos ver,
los destellos de esta bella mujer.
Mario Vasquez
11/06/07
almarmar1949@yahoo.com
Entrando al edén, mi fantasía,
encontré el fruto y el pecado,
lo encontré solo y desnudo,
como piedra de arroyuelo,
pero ardiente como llama de fuego.
Lo tome en mis manos,
acaricie su cuerpo fiel,
era, como terciopelo al anochecer.
Roce su piel a mis labios,
eran tan suaves,
como besos al amanecer.
Su dulce aroma
no dejaba de enloquecer,
como fuerte aguardiente,
que hace perder la razón, al ser.
La quise morder,
pero seria desfamar su ser,
que con su brillo,
cegaba mis ojos, en este atardecer.
La mire de muy cerca..desde lejos
y al mas no poder,
la puse en su real pedestal,
desde donde todos
pudiéramos ver,
los destellos de esta bella mujer.
Mario Vasquez
11/06/07
almarmar1949@yahoo.com