Olor a lluvia
Poeta asiduo al portal
TU DOBLE VIDA
Ahora lo entiendo todo
creo que antes, mi corazón ya lo sabía,
en susurros a veces me lo decía,
y mi amor por tí, lo volvía mudo.
Ahora lo entiendo todo
Jamás la dejaste, y como duele;
pensar en aquella tarde,
me abrazaste por la espalda, me besaste,
yo confundida sonreí sin verte.
Había pasado tanto tiempo,
con mi querer por tí a cuestas,
que las esperanzas habían muerto,
y aún muertas, las llevaba dentro.
Como duele pensar en esa tarde
Ni tú ni yo dijimos nada,
las caricias despertaron las ganas,
y allí, donde menos lo esperaba,
nuestros cuerpos deseosos se encontraban.
Ahora lo entiendo todo
Me diste un abrazo esa tarde,
sin más palabras, un hasta mañana.
Y corriste presuroso a encontrarle,
y a hacerla tuya sobre su cama.
Jamás la dejaste, y como duele,
aquella sonrisa estúpida que tenía,
mi corazón acelerado, solo con verte,
y al día siguiente, tu buenos días.
Ahora que lo entiendo todo,
me siento torpe,
y me duele, no solo esa tarde
Sino cada una de las noches,
que en cuerpo y alma volví a entregarme.
Ingenua, estúpida, estaba hipnotizada
Los anuncios de mi corazón ignoraba,
y te veía llegar de vez en cuando,
luciendo las ropas del día pasado.
Jamás te pedí explicaciones,
pero tú, siempre preocupado,
las apariencias imponían sus razones,
y mirándome mentías con tus labios.
Ahora lo entiendo todo
Ciego un amor dentro mío crecía,
nada podía con él, ni mis celos,
ni tus mentiras.
Ni siquiera cuando ella misma,
en la cara me lo decía.
Jamás la dejaste, y como me duele,
haber sido parte de tu cruel juego,
entiendo que todo implique cierto riesgo;
creo que me excedí, arriesgué todo.
Ahora lo entiendo todo
Sé que en el fondo, ella sospechaba,
de mí en mi cara, ambos se burlaban,
los dos saben, mantener su máscara.
Bien, ahora entiendo que tal vez
me lo tenía merecido,
que atraje a mí las realidades,
de tanto soñar contigo.
Como duele hoy entender,
mi plena conciencia de tu engaño,
y la terquedad de mi querer.
Pero hasta aquí llegué.
Ahora que lo entiendo todo,
no quiero hacerme más daño.
Dedicaré ahora, todas mis fuerzas,
a mirarte de otra forma,
olvidarme de esa tarde,
de tu abrazo y nuestras bromas.
Ahora que lo entiendo todo, te juro
que no volveré a tropezar,
te sacaré de mi vida, no sé aún como.
Pero te dejaré de amar.
Ahora lo entiendo todo
creo que antes, mi corazón ya lo sabía,
en susurros a veces me lo decía,
y mi amor por tí, lo volvía mudo.
Ahora lo entiendo todo
Jamás la dejaste, y como duele;
pensar en aquella tarde,
me abrazaste por la espalda, me besaste,
yo confundida sonreí sin verte.
Había pasado tanto tiempo,
con mi querer por tí a cuestas,
que las esperanzas habían muerto,
y aún muertas, las llevaba dentro.
Como duele pensar en esa tarde
Ni tú ni yo dijimos nada,
las caricias despertaron las ganas,
y allí, donde menos lo esperaba,
nuestros cuerpos deseosos se encontraban.
Ahora lo entiendo todo
Me diste un abrazo esa tarde,
sin más palabras, un hasta mañana.
Y corriste presuroso a encontrarle,
y a hacerla tuya sobre su cama.
Jamás la dejaste, y como duele,
aquella sonrisa estúpida que tenía,
mi corazón acelerado, solo con verte,
y al día siguiente, tu buenos días.
Ahora que lo entiendo todo,
me siento torpe,
y me duele, no solo esa tarde
Sino cada una de las noches,
que en cuerpo y alma volví a entregarme.
Ingenua, estúpida, estaba hipnotizada
Los anuncios de mi corazón ignoraba,
y te veía llegar de vez en cuando,
luciendo las ropas del día pasado.
Jamás te pedí explicaciones,
pero tú, siempre preocupado,
las apariencias imponían sus razones,
y mirándome mentías con tus labios.
Ahora lo entiendo todo
Ciego un amor dentro mío crecía,
nada podía con él, ni mis celos,
ni tus mentiras.
Ni siquiera cuando ella misma,
en la cara me lo decía.
Jamás la dejaste, y como me duele,
haber sido parte de tu cruel juego,
entiendo que todo implique cierto riesgo;
creo que me excedí, arriesgué todo.
Ahora lo entiendo todo
Sé que en el fondo, ella sospechaba,
de mí en mi cara, ambos se burlaban,
los dos saben, mantener su máscara.
Bien, ahora entiendo que tal vez
me lo tenía merecido,
que atraje a mí las realidades,
de tanto soñar contigo.
Como duele hoy entender,
mi plena conciencia de tu engaño,
y la terquedad de mi querer.
Pero hasta aquí llegué.
Ahora que lo entiendo todo,
no quiero hacerme más daño.
Dedicaré ahora, todas mis fuerzas,
a mirarte de otra forma,
olvidarme de esa tarde,
de tu abrazo y nuestras bromas.
Ahora que lo entiendo todo, te juro
que no volveré a tropezar,
te sacaré de mi vida, no sé aún como.
Pero te dejaré de amar.