child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Otro día nublado
Con la tristeza
de todo buen cigarro,
sabiéndote ya
ineludible ceniza,
comenzás a fumar
pensando de quién será
la llama que te ha
de pulverizar
y luego
Una pausa.
Agarrás el vaso,
escudriñás la botella
y sentís el desierto
en todo su esplendor.
Recapacitás,
hay muchos mares
para nadar
Te preguntás
de quién será el sol
que te ha de evaporar.
Recibís
la cruel epifanía:
a las cenizas se
las lleva el viento
y en los mares
se ocultan secretos.
Te sentís tan vulnerable.
Mirás el encendedor,
no tiene casi gas;
el sol está escondido.
Estás un poco más aliviado.
Siempre te gustaron
los días nublados.
Con la tristeza
de todo buen cigarro,
sabiéndote ya
ineludible ceniza,
comenzás a fumar
pensando de quién será
la llama que te ha
de pulverizar
y luego
Una pausa.
Agarrás el vaso,
escudriñás la botella
y sentís el desierto
en todo su esplendor.
Recapacitás,
hay muchos mares
para nadar
Te preguntás
de quién será el sol
que te ha de evaporar.
Recibís
la cruel epifanía:
a las cenizas se
las lleva el viento
y en los mares
se ocultan secretos.
Te sentís tan vulnerable.
Mirás el encendedor,
no tiene casi gas;
el sol está escondido.
Estás un poco más aliviado.
Siempre te gustaron
los días nublados.