Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arcanos
sangrientos,
sanguinarios,
remembranzas de ejecuciones
de palabras necesarias,
toreándose insensibles
a través de fraudulentos vórtices
de despiadada resolución.
Las guillotinas y las horcas
bailan sus danzas macabras
tratando de seducir pelotones de fusilamiento.
El pasado
manchado
de sadismo puro y genuino,
arremete contra el presente
repitiendo fórmulas maquiavélicas;
maquinando desenlaces histriónicos
a través de actores funestos
que intentan trocar en circos romanos
toda comarca, toda ciudadela.
La guerra dejó de ser política de estado,
es ahora el pasatiempo favorito de algunos
que disfrutan de cuerpos desmembrados,
rostros lacerados en expresiones de terror
e ingenuidades empaladas como pinchos.
¿Es que hay algo más oscuro que el suicidio?.
Se nos suicida la humanidad
galopando olas infernales,
bañándose en azufre y elementos radioactivos,
son jirones del futuro
mostrando su inercia totalitaria
en el costado más dañado
de este rincón del universo.
Los demonios centrífugos, soberbios y altaneros
tienen la próxima movida
en un ajedrez polucionado
en que todos recibimos jaque mate,
hasta los que se niegan a jugar
en este fúnebre y mortuorio desenlace.
__________________________________________________________
sangrientos,
sanguinarios,
remembranzas de ejecuciones
de palabras necesarias,
toreándose insensibles
a través de fraudulentos vórtices
de despiadada resolución.
Las guillotinas y las horcas
bailan sus danzas macabras
tratando de seducir pelotones de fusilamiento.
El pasado
manchado
de sadismo puro y genuino,
arremete contra el presente
repitiendo fórmulas maquiavélicas;
maquinando desenlaces histriónicos
a través de actores funestos
que intentan trocar en circos romanos
toda comarca, toda ciudadela.
La guerra dejó de ser política de estado,
es ahora el pasatiempo favorito de algunos
que disfrutan de cuerpos desmembrados,
rostros lacerados en expresiones de terror
e ingenuidades empaladas como pinchos.
¿Es que hay algo más oscuro que el suicidio?.
Se nos suicida la humanidad
galopando olas infernales,
bañándose en azufre y elementos radioactivos,
son jirones del futuro
mostrando su inercia totalitaria
en el costado más dañado
de este rincón del universo.
Los demonios centrífugos, soberbios y altaneros
tienen la próxima movida
en un ajedrez polucionado
en que todos recibimos jaque mate,
hasta los que se niegan a jugar
en este fúnebre y mortuorio desenlace.
__________________________________________________________