Conflicto
Poeta recién llegado
Hoy me han preguntado,
Me han preguntado algo,
Algo que no he podido contestar,
Pues me pedían describir,
Describir a la Musa de mi locura,
La Musa de mis tormentos,
La Musa de mis alegrías,
Tal ser no puede ser descrito,
Por simples palabras mortales,
Pero intentaré,
Ser fiel a su imagen,
Y hábil con la pluma:
Ella, que es toda luz,
Anda siempre entre sombras,
Con el pelo suelto,
Libre al viento,
Desafiando con su mirada,
A quien ose posar sus ojos sobre ella.
Aparece tras mis párpados,
Cuando cierro los ojos,
Inspirando en mí,
Sentimientos que creí borrados,
Con una sonrisa,
Más radiante que el sol,
Ilumina mis sombras,
Con su pelo suave y sedoso,
Marca mi camino,
Y con sus delicadas manos,
Guía mi alma entre sombras.
No, no describiré colores y sensaciones,
Porque cuando estoy con ella,
No necesito mirarla con mis ojos marrones,
La miro con los ojos de mi alma,
Puros y libres de cualquier limitación,
No necesito analizar lo que siento.
Cuando ella pasa a mi lado,
Porque siento un carrusel de emociones.
Quizá ella sea una simple mortal,
Para ojos incrédulos y abiertos,
Pero yo la miro con otros ojos,
Y estos me enseñan,
La Verdadera Realidad;
Su perfección
Me han preguntado algo,
Algo que no he podido contestar,
Pues me pedían describir,
Describir a la Musa de mi locura,
La Musa de mis tormentos,
La Musa de mis alegrías,
Tal ser no puede ser descrito,
Por simples palabras mortales,
Pero intentaré,
Ser fiel a su imagen,
Y hábil con la pluma:
Ella, que es toda luz,
Anda siempre entre sombras,
Con el pelo suelto,
Libre al viento,
Desafiando con su mirada,
A quien ose posar sus ojos sobre ella.
Aparece tras mis párpados,
Cuando cierro los ojos,
Inspirando en mí,
Sentimientos que creí borrados,
Con una sonrisa,
Más radiante que el sol,
Ilumina mis sombras,
Con su pelo suave y sedoso,
Marca mi camino,
Y con sus delicadas manos,
Guía mi alma entre sombras.
No, no describiré colores y sensaciones,
Porque cuando estoy con ella,
No necesito mirarla con mis ojos marrones,
La miro con los ojos de mi alma,
Puros y libres de cualquier limitación,
No necesito analizar lo que siento.
Cuando ella pasa a mi lado,
Porque siento un carrusel de emociones.
Quizá ella sea una simple mortal,
Para ojos incrédulos y abiertos,
Pero yo la miro con otros ojos,
Y estos me enseñan,
La Verdadera Realidad;
Su perfección