coral
Una dama muy querida en esta casa.
Esta tierra.
¡Esta tierra mía que me parte el alma!
La luna parece teñida de sangre,
sus cerros hermosos ya no tienen vida
y en los verdes campos hay mucha agonía.
Los niños que un día
fueron de la tierra,
se han ido marchando
lejos de la guerra
buscando salvarse en la capital...
ciudad de concreto
¡qué nunca florece!,
con los verdes frutos que les da la tierra,
pavimento frío... mojado de lluvia,
las enormes calles...
¡con niños hambrientos!,
que vienen huyendo de tanta masacre,
de esta guerra ¡cruel!
que no mira edades.
Ancianos ya secos
con la piel forrada a sus triste huesos.
Mujeres y niñas llevando
en su vientre semillas
de vida, en cunas ausentes,
cargando en sus brazos
pequeños retoños,
muriendo de hambre
recorriendo calles.
Hombres humillados,
¡labradores de tierra!
que un día se fueron
en pos de la guerra,
unos engañados
otros a la fuerza
y muchos de ellos...
ahora reposan
en colchón de hierba,
cubiertos de sangre;
ya no hay esperanza
para sus *hogares.
¡esta tierra mía que me parte el alma!
¡en sus verdes campos ya no queda nada!
sólo la tristeza
de lo que soñaban.
* * * * *Coral
¡Esta tierra mía que me parte el alma!
La luna parece teñida de sangre,
sus cerros hermosos ya no tienen vida
y en los verdes campos hay mucha agonía.
Los niños que un día
fueron de la tierra,
se han ido marchando
lejos de la guerra
buscando salvarse en la capital...
ciudad de concreto
¡qué nunca florece!,
con los verdes frutos que les da la tierra,
pavimento frío... mojado de lluvia,
las enormes calles...
¡con niños hambrientos!,
que vienen huyendo de tanta masacre,
de esta guerra ¡cruel!
que no mira edades.
Ancianos ya secos
con la piel forrada a sus triste huesos.
Mujeres y niñas llevando
en su vientre semillas
de vida, en cunas ausentes,
cargando en sus brazos
pequeños retoños,
muriendo de hambre
recorriendo calles.
Hombres humillados,
¡labradores de tierra!
que un día se fueron
en pos de la guerra,
unos engañados
otros a la fuerza
y muchos de ellos...
ahora reposan
en colchón de hierba,
cubiertos de sangre;
ya no hay esperanza
para sus *hogares.
¡esta tierra mía que me parte el alma!
¡en sus verdes campos ya no queda nada!
sólo la tristeza
de lo que soñaban.
* * * * *Coral
Última edición:
:: cuando lo estaba haciendo, no supe donde quedo el portal y se demoro un poco en vovler lo cual me entristecio mucho, pero no podia dejar este sin respuesta, te agradezco porque has pasado por varios de mis poemas, dejando tan lindos discernimiento. Desde ahora te quiero, eres un alma sencible, estare pendiente de tus poemas.