Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
CONQUISTANDO CORAZONES
Conquistando corazones va un hombre bello;
tiene ojos color caramelo, cabellos negros,
una suave barba que cubre sutilmente su rostro
dándole un aire misterioso.
Su voz; fuerte como el trueno, sus pasos; firmes al andar,
es un hombre maravilloso, es un hombre de verdad.
Cuando camina por algún lugar; las mujeres giran al verlo pasar,
cuando cotésmente saluda; ellas sólo sonrisas le pueden regalar.
Él no sabe que va rompiendo corazones en su andar;
es sencillo, es honesto, es leal, es un hombre sin igual;
su corazón; es sincero, generoso y verdadero.
Va por la vida ignorando que sus pasos huellas profundas
van dejando.
Yo desde un rincón lo observo y suspiro como las demás
y anhelo que cuando pase; una sonrisa me pueda regalar
y cada vez que tengo la oportunidad de con él estar,
no puedo dejar de suspirar
y perderme en su mirar.
Y siempre me digo; es el hombre que quiero.
Oh, qué está sucediendo ¡miren ahí va!
Sí es mi hombre bello, que conquistando corazones por el
mundo va,
dejando su huellas en cada paso que da.
Sí, mírenlo; es sincero, es verdadero,
porque este corazón no es facil de conquistar
y para que a mí me haga suspirar,
¡él es un hombre sin igual!
Conquistando corazones va un hombre bello;
tiene ojos color caramelo, cabellos negros,
una suave barba que cubre sutilmente su rostro
dándole un aire misterioso.
Su voz; fuerte como el trueno, sus pasos; firmes al andar,
es un hombre maravilloso, es un hombre de verdad.
Cuando camina por algún lugar; las mujeres giran al verlo pasar,
cuando cotésmente saluda; ellas sólo sonrisas le pueden regalar.
Él no sabe que va rompiendo corazones en su andar;
es sencillo, es honesto, es leal, es un hombre sin igual;
su corazón; es sincero, generoso y verdadero.
Va por la vida ignorando que sus pasos huellas profundas
van dejando.
Yo desde un rincón lo observo y suspiro como las demás
y anhelo que cuando pase; una sonrisa me pueda regalar
y cada vez que tengo la oportunidad de con él estar,
no puedo dejar de suspirar
y perderme en su mirar.
Y siempre me digo; es el hombre que quiero.
Oh, qué está sucediendo ¡miren ahí va!
Sí es mi hombre bello, que conquistando corazones por el
mundo va,
dejando su huellas en cada paso que da.
Sí, mírenlo; es sincero, es verdadero,
porque este corazón no es facil de conquistar
y para que a mí me haga suspirar,
¡él es un hombre sin igual!
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