AZIF-AL-DAHNA
Poeta adicto al portal
La novia de Lago Rojo
¡Dame tu mano!,
¡dásela al viento!,
bella fantasma
pelo castaño.
¡No tengas miedo!,
no te haré daño,
que si te acercas
yo no te muerdo.
Soy un espectro,
muy poco cuerdo,
que de los llantos
está cansado.
Yo no te miento,
no soy humano,
lleno de miasmas
llevo mi manto.
Baila conmigo,
sigue mi canto,
hasta la tierra
de donde vienes.
Baila en tu cripta,
llena de calas,
y hasta en la bala
que trajo tus sienes.
Roja la mancha,
rojo el vestido,
una vez blanco
y comprometido.
Todos reían,
todos miraban,
él no llegaba,
todas hablaban.
Luego la carta,
¡te traicionaron!;
vino el disparo,
todas gritaron.
¿Cuantas amigas?,
¡todas amantes!.
¡Tú la cornuda!,
¡él tan campante!.
Llega atrasado,
pero te acepta.
El cura pregunta,
va tu respuesta.
Miras a todas,
quieres revancha,
luego disparas,
queda una mancha.
Fin de la boda,
¡¿quién te dio un arma?!.
El novio en el suelo
paga su karma.
Todo sucede
como un suspiro;
saltan tus sesos,
con otro tiro.
Cae la lluvia
cerca del lago;
triste banquete,
todo un estrago.
Vino el entierro,
todos lloraron,
¡pobre muchacha!,
qué desconzuelo,
toda una villa se viste de duelo.
¡Qué pesadilla!
¡Sale del suelo !
¡Toma mi mano!,
sin desconfianza
que llegó el tiempo...
... de la venganza.
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