coral
Una dama muy querida en esta casa.
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Ya me marcho... porque este sueño de amor,
se quedó enredado en las nubes del pasado,
¡y ya no puedo fabricar luceros!
¡ni puedo dibujar la luna pendiendo de tu pañuelo!
se quedó enredado en las nubes del pasado,
¡y ya no puedo fabricar luceros!
¡ni puedo dibujar la luna pendiendo de tu pañuelo!
Ya me marcho... no quiero seguir escribiendo,
¡si dibujando tu nombre, siento que me estoy muriendo!
Sólo espinas, me quedaron de tus besos
y yo como loca suelta, tu nombre sigo repitiendo,
¡si dibujando tu nombre, siento que me estoy muriendo!
Sólo espinas, me quedaron de tus besos
y yo como loca suelta, tu nombre sigo repitiendo,
¡que si no me diste un beso, que tu amor fue como hielo
¡que se pasaron las horas y tú vivo en mi recuerdo!
y yo... escribiendo tu nombre... ¡y tú sin siquiera saberlo!
¡que se pasaron las horas y tú vivo en mi recuerdo!
y yo... escribiendo tu nombre... ¡y tú sin siquiera saberlo!
¡Que se quemaron mis manos! sembrando los limoneros,
tú perdido en el tiempo y yo... suspirando tus besos;
y tú ni te has enterado lo que llevo en mis adentros,
¡suspiros de amor soñados y perdidos en el tiempo!
tú perdido en el tiempo y yo... suspirando tus besos;
y tú ni te has enterado lo que llevo en mis adentros,
¡suspiros de amor soñados y perdidos en el tiempo!
Por esto... me marcho ahora y en este mismo momento,
me despertaré con la aurora, para pescar un lucero,
lo traeré hasta mi estancia para que alumbre otro sueño
y me vuelva la cordura para sentir de nuevo mi cuerpo.
me despertaré con la aurora, para pescar un lucero,
lo traeré hasta mi estancia para que alumbre otro sueño
y me vuelva la cordura para sentir de nuevo mi cuerpo.
Tal vez limpie mi paleta y le ponga colores nuevos,
dibujaré otra luna acompañada de mil luceros,
O... talvez dibuje otro nombre bordando el último pañuelo,
que me dejaste aquel día en que mordió mi boca tu beso
y que enjugara mi llanto, cuando me dejaste sola,
¡tan sola con tu recuerdo!
dibujaré otra luna acompañada de mil luceros,
O... talvez dibuje otro nombre bordando el último pañuelo,
que me dejaste aquel día en que mordió mi boca tu beso
y que enjugara mi llanto, cuando me dejaste sola,
¡tan sola con tu recuerdo!
Prudencia Arenas
(Coral)
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