Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
PARA SIEMPRE O JAMÁS
Por tu amor me he encendido como un fuego goloso,
que eterniza sus llamas por amarte un segundo.
Y verás como lloro en mi sueño infructuoso
desde el cielo esponjado que contempla tu mundo.
Ay, me muero de angustia, por mirarte y gozarte;
y aunque lejos te encuentres, yo te ofrendo mi vida,
como estrella de julio, por ventura de amarte
como rayo sangrante de la luna escondida.
Sobre el pétalo abierto de tu flor generosa,
yo me inclino sumiso para darte mi anhelo,
-como elixir de ensueño perfumado de rosas-
por sentirte la reina, de mi tierra y mi cielo.
Es por eso que espero con la paz de los montes,
un minuto siquiera de tu pan de alegría;
para asirme insensato- de tu altivo horizonte
que me besa sonriente como el sol,... cada día.
Y al saber que eres mía para siempre o jamás,
me declaro tu esclavo de capricho y dolor,
para darte de mi alma que te extraña lo más
escogido y selecto de mi viña de amor.
Y del tierno rocío de tu bella mirada
pintaré los jardines más hermosos por verte.
Y sabrás que te quiero más allá de la nada,
más allá del silencio, más allá de la muerte.
Autor:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
23 Julio 2007
Derechos Reservados
http://www.quediario.com/blogs/22914/
UN FUERTE Y CALUROSO ABRAZO
FELICIDADES.
[/B]Por tu amor me he encendido como un fuego goloso,
que eterniza sus llamas por amarte un segundo.
Y verás como lloro en mi sueño infructuoso
desde el cielo esponjado que contempla tu mundo.
Ay, me muero de angustia, por mirarte y gozarte;
y aunque lejos te encuentres, yo te ofrendo mi vida,
como estrella de julio, por ventura de amarte
como rayo sangrante de la luna escondida.
Sobre el pétalo abierto de tu flor generosa,
yo me inclino sumiso para darte mi anhelo,
-como elixir de ensueño perfumado de rosas-
por sentirte la reina, de mi tierra y mi cielo.
Es por eso que espero con la paz de los montes,
un minuto siquiera de tu pan de alegría;
para asirme insensato- de tu altivo horizonte
que me besa sonriente como el sol,... cada día.
Y al saber que eres mía para siempre o jamás,
me declaro tu esclavo de capricho y dolor,
para darte de mi alma que te extraña lo más
escogido y selecto de mi viña de amor.
Y del tierno rocío de tu bella mirada
pintaré los jardines más hermosos por verte.
Y sabrás que te quiero más allá de la nada,
más allá del silencio, más allá de la muerte.
Autor:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
23 Julio 2007
Derechos Reservados
http://www.quediario.com/blogs/22914/
UN FUERTE Y CALUROSO ABRAZO
FELICIDADES.
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