El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Le regalaría a todos mis problemas,
un pasaje en cubierta de primera.
Con piscina olimpica,
camarote y reposera
Que embarquen confiados,
que zarpen.
Que jueguen a los naipes,
se emborrachen,
se bronceen,
fumen toscanos,
dancen.
En fin: la buena vida.
Todo eso que da tanta envidia
al resto de los mortales.
Le pediré prestado a Jacques Costeau,
hasta el lunes “El Nautilus”,
para seguirlos con sigilo.
Cuando hallan llegado a aguas internacionales,
me pondré a profundidad de periscopio.
Y contradiciendo todos los tratados
le soltaré dos torpedos al crucero desarmado
y en pleno son de juerga,
todo iluminado.
¡Blum!
¡Blum!
¡Y que se vayan a pique todos!,
por no decir:
¡A la merda!,
mientras ensayo unos pasos de tango
con la escoba,
en el puente de comando.
No sé que opinará la ciencia
de esta salida virulenta.
Ni la psiquiatría
de mis probabilidades de éxito,
o mejoria...
Pero dados los últimos acontecimientos,
en el alto mando,
va tomando cuerpo esa idea...
un pasaje en cubierta de primera.
Con piscina olimpica,
camarote y reposera
Que embarquen confiados,
que zarpen.
Que jueguen a los naipes,
se emborrachen,
se bronceen,
fumen toscanos,
dancen.
En fin: la buena vida.
Todo eso que da tanta envidia
al resto de los mortales.
Le pediré prestado a Jacques Costeau,
hasta el lunes “El Nautilus”,
para seguirlos con sigilo.
Cuando hallan llegado a aguas internacionales,
me pondré a profundidad de periscopio.
Y contradiciendo todos los tratados
le soltaré dos torpedos al crucero desarmado
y en pleno son de juerga,
todo iluminado.
¡Blum!
¡Blum!
¡Y que se vayan a pique todos!,
por no decir:
¡A la merda!,
mientras ensayo unos pasos de tango
con la escoba,
en el puente de comando.
No sé que opinará la ciencia
de esta salida virulenta.
Ni la psiquiatría
de mis probabilidades de éxito,
o mejoria...
Pero dados los últimos acontecimientos,
en el alto mando,
va tomando cuerpo esa idea...