Estela
Poeta recién llegado
Quiero volver a ser el fogaje
que sienta tu piel por las noches,
hacerte sentir la intensa furia
de mis manos sobre tu espalda
y ver la fluencia de tus lágrimas
sobre tu rostro húmedo de ellas,
verlas caer y evaporarse
en un instante.
que sienta tu piel por las noches,
hacerte sentir la intensa furia
de mis manos sobre tu espalda
y ver la fluencia de tus lágrimas
sobre tu rostro húmedo de ellas,
verlas caer y evaporarse
en un instante.
Y tu quieres de mi alma el combustible
que atesore las llamas de tu cuerpo,
pero triste, llena de lagrimas, no dices
aquello que sabes que deseo escuchar
Y no me respondes por qué me amas
por qué en esta noche de dos mundos,
estos versos a mi alma le dedicas
que atesore las llamas de tu cuerpo,
pero triste, llena de lagrimas, no dices
aquello que sabes que deseo escuchar
Y no me respondes por qué me amas
por qué en esta noche de dos mundos,
estos versos a mi alma le dedicas
Porque quiero dejar de ser
para que tú existas
y vagues por la noche y
veas pasar a los vivos
como tus cadáveres
haciéndote tocar el centro
de tu propio dolor,
tan febril e inevitable
que no puedas, siquiera,
oler el aire efímero que te rodea.
para que tú existas
y vagues por la noche y
veas pasar a los vivos
como tus cadáveres
haciéndote tocar el centro
de tu propio dolor,
tan febril e inevitable
que no puedas, siquiera,
oler el aire efímero que te rodea.
Ya he vagado por noches insondables,
con la soledad del obseso en los ojos,
con la vaguedad del inconcluso amor
Me he entendido hermano de lo muerto
y triste viudo de la vida y la soledad.
No temo a tus maldiciones, amada mía,
solo temo a tu ausencia, silenciosa
y rapaz como estos versos ajenos.
con la soledad del obseso en los ojos,
con la vaguedad del inconcluso amor
Me he entendido hermano de lo muerto
y triste viudo de la vida y la soledad.
No temo a tus maldiciones, amada mía,
solo temo a tu ausencia, silenciosa
y rapaz como estos versos ajenos.
He deseado tu muerte
y la mía, porque te amé;
aquí la luz del sol es imprecisa
y siento un escalofrío
extraño entre mis huesos
que me hace recordar
tu ausencia;
y me quedo en el recuerdo,
pintando las paredes
de tristeza.
y la mía, porque te amé;
aquí la luz del sol es imprecisa
y siento un escalofrío
extraño entre mis huesos
que me hace recordar
tu ausencia;
y me quedo en el recuerdo,
pintando las paredes
de tristeza.
Y aquí mi fantasma vano
de niebla y luz y olvido y ausencia
te clama señora de mi recuerdo
porque aun no se pierde quien amado
ha dejado su marca en un pecho,
y mientras me sepas en las cosas mías
que deje olvidadas en tus sueños
aun mi ausencia no te penará,
y esperándote aquí, del otro lado,
mi voz a través de todo, te alcanzará.
de niebla y luz y olvido y ausencia
te clama señora de mi recuerdo
porque aun no se pierde quien amado
ha dejado su marca en un pecho,
y mientras me sepas en las cosas mías
que deje olvidadas en tus sueños
aun mi ausencia no te penará,
y esperándote aquí, del otro lado,
mi voz a través de todo, te alcanzará.
©Escrito por Estela Vázquez Valdez y Julio Leandro Fernández Froy todos los derechos reservados.