Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Te deseo tanto, hasta la sombra de tu sombra
Te deseo tanto, hasta la sombra de tu sombra,
ensalzada como hender el estribillo audaz
de tu boca, que recita mustias rimas en las rimas,
el índice fervoroso de hacerte el amor
De tanto que te adoro, hacértelo de voz a eco,
de latido a corazón, de sueño a ruido,
de horario a cama y de deseo a deseo.
¡Si! Te deseo, Un capitulo con ojeras de almohada.
¡Ah! Tanto y tanto que te pienso, eres verso a verso
al galopar intenso de mis manos que te buscan,
te tienen una tarde reventada como bifido aliento
de un secreto que le guarde al sol
Y deseo tanto que la luna vuele cinco minutos,
como labio que te besa y te vuelve a besar.
Pideme lo que quieras, yo te pongo un sendero,
que coronase con tu cuerpo el alivio de la cerámica
de un día diáfano, la aventura de una playa
que labra tus huellas en la arena mojada
Por tu ropa, entorno de las olas.
El entorno suave, que hace muchas mareas letárgicas
no podía tener, no comprendía que era de los sueños.
¡Te deseo tanto! Un balcón se sacude en la telaraña
de un viento que se atrapa.
Para hablar de ti, soy reloj de solo noches
Y te deseo y te vuelvo a desear, amor dorado
que deseo tanto, hasta la sombra de tu sombra.
Dedicado a Karla con todo mi cariño.Te quiero mucho Karla.
Te deseo tanto, hasta la sombra de tu sombra,
ensalzada como hender el estribillo audaz
de tu boca, que recita mustias rimas en las rimas,
el índice fervoroso de hacerte el amor
De tanto que te adoro, hacértelo de voz a eco,
de latido a corazón, de sueño a ruido,
de horario a cama y de deseo a deseo.
¡Si! Te deseo, Un capitulo con ojeras de almohada.
¡Ah! Tanto y tanto que te pienso, eres verso a verso
al galopar intenso de mis manos que te buscan,
te tienen una tarde reventada como bifido aliento
de un secreto que le guarde al sol
Y deseo tanto que la luna vuele cinco minutos,
como labio que te besa y te vuelve a besar.
Pideme lo que quieras, yo te pongo un sendero,
que coronase con tu cuerpo el alivio de la cerámica
de un día diáfano, la aventura de una playa
que labra tus huellas en la arena mojada
Por tu ropa, entorno de las olas.
El entorno suave, que hace muchas mareas letárgicas
no podía tener, no comprendía que era de los sueños.
¡Te deseo tanto! Un balcón se sacude en la telaraña
de un viento que se atrapa.
Para hablar de ti, soy reloj de solo noches
Y te deseo y te vuelvo a desear, amor dorado
que deseo tanto, hasta la sombra de tu sombra.
Dedicado a Karla con todo mi cariño.Te quiero mucho Karla.