LaURis
Amor Completo
Dueto:
Dracorp
__LaURiTa__
Ha abierto la noche su constelación,
las estrellas bajan como remanso de maravillas
mientras tu manos toman las mías invitándome a soñar
la música se hace densa,
lenta avanza mientras la cinturas dibujan las notas
invitando a disfrutar.
Con discreción el vuelo de mi falda se ondea,
tiene compás de recuerdos,
cerrando nuestros ojos a la esencia,
se oye todo menos el silencio.
Se contonean los montes de tus senos,
marcando el ritmo de las cinturas
y las caderas coordinan movimientos
danzando bajo la luna, tejiendo los deseos.
Oscura se hace la noche, la alumbran los astros y luceros,
bailando a la media luz se juntan nuestros cuerpos,
entre curvas inesperadas, las manos se levantan
mientras despacio bajamos casi al suelo,
ya no bailan nuestras ropas,
han llegado a ser estruendo,
siguen bailando nuestras bocas,
se aligera pronto el cielo,
entre tanta melodía
se está sintiendo el universo.
Se aligeran los cuerpos
la danza marca el deseo
mientras me embriago en la miel de tus labios
voy danzando en mi balseo
se acercan agudas notas,
ha llegado el momento de que bailen nuestras sombras.
Voy siguiendo tu ruta
mientras marcas caminos de fuego,
mis manos dibujan tu cuerpo
al ritmo del compas que se matiza.
Es nuestro, es el momento,
no detengamos más el tiempo,
que la música suene
para que se muevan nuestros cuerpos.
Dracorp
__LaURiTa__
Ha abierto la noche su constelación,
las estrellas bajan como remanso de maravillas
mientras tu manos toman las mías invitándome a soñar
la música se hace densa,
lenta avanza mientras la cinturas dibujan las notas
invitando a disfrutar.
Con discreción el vuelo de mi falda se ondea,
tiene compás de recuerdos,
cerrando nuestros ojos a la esencia,
se oye todo menos el silencio.
Se contonean los montes de tus senos,
marcando el ritmo de las cinturas
y las caderas coordinan movimientos
danzando bajo la luna, tejiendo los deseos.
Oscura se hace la noche, la alumbran los astros y luceros,
bailando a la media luz se juntan nuestros cuerpos,
entre curvas inesperadas, las manos se levantan
mientras despacio bajamos casi al suelo,
ya no bailan nuestras ropas,
han llegado a ser estruendo,
siguen bailando nuestras bocas,
se aligera pronto el cielo,
entre tanta melodía
se está sintiendo el universo.
Se aligeran los cuerpos
la danza marca el deseo
mientras me embriago en la miel de tus labios
voy danzando en mi balseo
se acercan agudas notas,
ha llegado el momento de que bailen nuestras sombras.
Voy siguiendo tu ruta
mientras marcas caminos de fuego,
mis manos dibujan tu cuerpo
al ritmo del compas que se matiza.
Es nuestro, es el momento,
no detengamos más el tiempo,
que la música suene
para que se muevan nuestros cuerpos.