Te miro
y pienso en la fragilidad de tus labios,
en la tristeza de tus ojos destellantes,
en la amargura de tus años tibios.
Te miro,
y es como mirar un gran reproche escondido,
como si reclamaras desalojar mi cobardía
del espacio destinado a amarte.
Te he mirado tantas veces,
dormida o despierta,
que ya tus formas me son propias.
Tengo tu cuerpo adherido al mío
y el sonido de tu voz es tan fuerte
que me pertenece.
Pero te falta vida, estás inerte,
paralizado en un espacio sin tiempo
buscando en vano despertar.
y pienso en la fragilidad de tus labios,
en la tristeza de tus ojos destellantes,
en la amargura de tus años tibios.
Te miro,
y es como mirar un gran reproche escondido,
como si reclamaras desalojar mi cobardía
del espacio destinado a amarte.
Te he mirado tantas veces,
dormida o despierta,
que ya tus formas me son propias.
Tengo tu cuerpo adherido al mío
y el sonido de tu voz es tan fuerte
que me pertenece.
Pero te falta vida, estás inerte,
paralizado en un espacio sin tiempo
buscando en vano despertar.
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