pecadocapital79
Poeta adicto al portal
Hoy no te ganas de ti,
quizás te sorprenda después de tanto tiempo
y a mi sin embargo lo que me resulta extraño,
es que hoy que no me apeteces
andes aporreando mi puerta.
Deberías fijarte más en los detalles,
quité el felpudo de bienvenida
y puse mirilla
el timbre no suena
lo desconecté para joder tus nudillos.
Sabía que volverías en algún momento,
con un perdón en los labios
y un abrazo fingido,
con besos de caramelos envenenados
y caricias pactadas con el diablo.
Se cansa el hombre de ser hombre
y el amor de ser amor,
se cansa la brisa de no ser viento
y el charco de no ser río.
Yo me canse de esperar a alguien que no eras tu,
te quedaste en el camino
en esa mitad entre la razón y la locura
y he vendido los atajos
por unos gramos de orgullo.
Querias un perro que te moviera la cola eternemente
y yo ya di mi últimos ladridos.
quizás te sorprenda después de tanto tiempo
y a mi sin embargo lo que me resulta extraño,
es que hoy que no me apeteces
andes aporreando mi puerta.
Deberías fijarte más en los detalles,
quité el felpudo de bienvenida
y puse mirilla
el timbre no suena
lo desconecté para joder tus nudillos.
Sabía que volverías en algún momento,
con un perdón en los labios
y un abrazo fingido,
con besos de caramelos envenenados
y caricias pactadas con el diablo.
Se cansa el hombre de ser hombre
y el amor de ser amor,
se cansa la brisa de no ser viento
y el charco de no ser río.
Yo me canse de esperar a alguien que no eras tu,
te quedaste en el camino
en esa mitad entre la razón y la locura
y he vendido los atajos
por unos gramos de orgullo.
Querias un perro que te moviera la cola eternemente
y yo ya di mi últimos ladridos.