Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Mírame
Mírame, soy el techo ileso con rumor de espera,
no tengo cama con sacio de trémulo ocaso,
pero a veces la tos de una luciérnaga se cae
en el orificio de un popote con ojeras
Soy el que se rige a un pájaro con piel cierne,
no tengo comisuras en los sueños, mis alas
son funestas, apenas caben en un bambú sin pecho
Hasta la mesa cojea de un sollozo nuevo,
mírame, soy otra vez yo, con mi camisa
empapada de ilusión, un poco más y parezco
intención que se estremece en la palma de tus manos.
Soy triste, tengo la obsesión de arrojarme
al llanto de un oyamel, mojar mi poesía a través
de la mimesis vaga, abatida por la esperanza,
tengo púas en mis latidos Tócame la risa
desde hace tiempo desbaratada, mírame,
soy el que tanto te adora
Soy el techo ileso colgado de un motivo,
no tengo nada más que decir, espero volver a reír
como ríen los románticos.
Mírame, soy el techo ileso con rumor de espera,
no tengo cama con sacio de trémulo ocaso,
pero a veces la tos de una luciérnaga se cae
en el orificio de un popote con ojeras
Soy el que se rige a un pájaro con piel cierne,
no tengo comisuras en los sueños, mis alas
son funestas, apenas caben en un bambú sin pecho
Hasta la mesa cojea de un sollozo nuevo,
mírame, soy otra vez yo, con mi camisa
empapada de ilusión, un poco más y parezco
intención que se estremece en la palma de tus manos.
Soy triste, tengo la obsesión de arrojarme
al llanto de un oyamel, mojar mi poesía a través
de la mimesis vaga, abatida por la esperanza,
tengo púas en mis latidos Tócame la risa
desde hace tiempo desbaratada, mírame,
soy el que tanto te adora
Soy el techo ileso colgado de un motivo,
no tengo nada más que decir, espero volver a reír
como ríen los románticos.
::