Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
...
Me gusta contornearle al horizonte,
su azulina serranía con el dedo.
Y avizorarle los albures al sendero,
entre índice y pulgar, también me gusta.
Me gusta peinar sauces con mis yemas
y ponerle dique al río con mi mano.
En mi palma: ver trotar a mi caballo,
o pacer mi buey Titán, también me gusta.
Me gusta dibujarle a tu silueta:
un corazón que cristalice tu donaire,
y encierre para mí, tus cualidades.
Y librarte de él, también me gusta.
Me gusta que me ayudes a encontrar,
alegorías terrenales a las nubes.
Que no me exijas un día que madure
y me ames porque sí, también me gusta.
©Juan Oriental
Me gusta contornearle al horizonte,
su azulina serranía con el dedo.
Y avizorarle los albures al sendero,
entre índice y pulgar, también me gusta.
Me gusta peinar sauces con mis yemas
y ponerle dique al río con mi mano.
En mi palma: ver trotar a mi caballo,
o pacer mi buey Titán, también me gusta.
Me gusta dibujarle a tu silueta:
un corazón que cristalice tu donaire,
y encierre para mí, tus cualidades.
Y librarte de él, también me gusta.
Me gusta que me ayudes a encontrar,
alegorías terrenales a las nubes.
Que no me exijas un día que madure
y me ames porque sí, también me gusta.
©Juan Oriental