Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eras mía,
cuando él me miraba a los ojos
Y sin hablar sabía que me quería.
Eras mía,
cuando al tomarme de la mano,
su contacto, suave y cálido,
más que mil palabras decía
Eras mía,
cuando la luz de su sonrisa
iluminaba mis retinas
y destellaban, ¡destellaban!
lucecitas en mis labios
como oraciones de amor convertidas
Eras mía,
cuando al sonido de su voz
dentro de sus sabanas me rendía,
y me crecían los ojos
Y me crecían los labios y ¡la vida!...
Eras mía,
felicidad...
y hoy estás perdida...
cuando él me miraba a los ojos
Y sin hablar sabía que me quería.
Eras mía,
cuando al tomarme de la mano,
su contacto, suave y cálido,
más que mil palabras decía
Eras mía,
cuando la luz de su sonrisa
iluminaba mis retinas
y destellaban, ¡destellaban!
lucecitas en mis labios
como oraciones de amor convertidas
Eras mía,
cuando al sonido de su voz
dentro de sus sabanas me rendía,
y me crecían los ojos
Y me crecían los labios y ¡la vida!...
Eras mía,
felicidad...
y hoy estás perdida...
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