duf9991
Poeta adicto al portal
Eres mi sombra
la sombra con la que
oculto las desgracias
de mi desierto.
Tu árbol me acecha
y me cobija en la noche
tu sombra me ilumina
tus estrellas me oscurecen.
Es tan extraño
pues veo en tu mirada
no la luz que todos dicen
mas la sombra que en ellos
habita intranquila, impaciente
y te amo
bajo el sol de la noche
bajo la luna del día.
Enraíza tu ser en mi terreno
y si alguna vez decides partir
entrégame el negro en tu retina
entrégame la cara triste
que se anida, que nadie ve.
Tus molares de nieve
parecen burlarse
de mi cobija de noche.
Ying-Yang de fantasías
de ilusiones.
Pósate en mis aguas, árbol caminante
y olvida por siempre tus hojas
malheridas, maltrechas
yo veo las verdes
las quiero verdes
como tú.
Eres tan extraña
tan satírica
pareces una broma cruel
que me juega el destino.
Pero tú, con tus raíces
árbrol de noche
eres las lágrimas
que estos ojos tristes
no derraman.
Eres las palabras que mi boca
insegura no declama
eres el motor del velero
de mi lengua
y la fábrica de latidos
de mi muerto corazón.
Eres tú la noche sin vestidos
sin lunas y sin nubes
eres tú la vida que no amanece
eres tú mi razón de no querer
que salga ya más el sol.
la sombra con la que
oculto las desgracias
de mi desierto.
Tu árbol me acecha
y me cobija en la noche
tu sombra me ilumina
tus estrellas me oscurecen.
Es tan extraño
pues veo en tu mirada
no la luz que todos dicen
mas la sombra que en ellos
habita intranquila, impaciente
y te amo
bajo el sol de la noche
bajo la luna del día.
Enraíza tu ser en mi terreno
y si alguna vez decides partir
entrégame el negro en tu retina
entrégame la cara triste
que se anida, que nadie ve.
Tus molares de nieve
parecen burlarse
de mi cobija de noche.
Ying-Yang de fantasías
de ilusiones.
Pósate en mis aguas, árbol caminante
y olvida por siempre tus hojas
malheridas, maltrechas
yo veo las verdes
las quiero verdes
como tú.
Eres tan extraña
tan satírica
pareces una broma cruel
que me juega el destino.
Pero tú, con tus raíces
árbrol de noche
eres las lágrimas
que estos ojos tristes
no derraman.
Eres las palabras que mi boca
insegura no declama
eres el motor del velero
de mi lengua
y la fábrica de latidos
de mi muerto corazón.
Eres tú la noche sin vestidos
sin lunas y sin nubes
eres tú la vida que no amanece
eres tú mi razón de no querer
que salga ya más el sol.