Yo que soy un animal, que no pienso soñar más
Con la espera de pensar en sueños de alquitrán
Ahora tengo menos ganas y en la manga un as
que pierde ya su sentido, creo que lo voy a tirar
Yo que soñé que soñabas, que soñabas canciones que yo pudiera cantar
Bajo tu techo mientras me besabas por sorpresa una vez más.
Pero de nuevo espero en la sombra y tras todo mi cariño nada puedo encontrar,
Sólo la espalda plateada y un sol que aparece por sorpresa una vez más.
A ti que te supo tan mal que mi ilusión floreciera por cada detalle que dabas sin más,
Qué culpa la mía de esperar lo soñado, de recibir todo lo dado con toda tranquilidad.
Ahora he aprendido a no esperar nada, nada de lo que ya me pueda alegrar;
Dar sin más, desaparecer y de nuevo aparecer, rozando el límite de la vanidad.
Enviaba mis sueños, enviaba mi alma en cada mensaje una y otra vez,
El viento pasaba y se los llevaba mientras alguien pensaba ya responderé,
Mi ingenua ilusión, mi agobiante pasión ahora me avergüenza por lo que hice ayer,
Ahora con frenos me dedico a envolver sueños en cajas que quizás algún día abriré