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Muy caro

edelabarra

Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
A mi hermano Federico​

Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber usado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007
 
Última edición:
Huy, eso pasa constamente, pero no debiera ser, abusar de los demas siempre nos deja eso, un placer pasar.
 
A mi hermano Federico​
Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007


Jajajajaja, qué te parece el bribón de Eduardito, qué bonito te ha quedado este poema, excelente como todo lo que regalas, me pregunto si tu hermano se acordará de eso, seguro que lo recuerda riéndose de lo lindo.
MIS APLAUSOS Y ESTRELLAS, AMIGO .
Abrazos infinitos y fraternales.
 
en ocaciones hacemos las cosas sin pensar que tarde o temprano llegara el remordimiento por una mala accion, sin embargo tambien en ocaciones el remordimiento es bueno por que nos hace arrepentirnos y crecer como personas.

un gusto leerte

saludos
 
A mi hermano Federico​
Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007

Dejas una moraleja muy buena, alguna vez abusé de mis hermanillos también.

Tu poema habla de algo cotidiano, algo que puedo imaginar ; ya que lo describes muy bien.

Gracias por compartir tu poesía.
 
Jajajajaja, qué te parece el bribón de Eduardito, qué bonito te ha quedado este poema, excelente como todo lo que regalas, me pregunto si tu hermano se acordará de eso, seguro que lo recuerda riéndose de lo lindo.
MIS APLAUSOS Y ESTRELLAS, AMIGO .
Abrazos infinitos y fraternales.

Así es amigo, Felipe, cuando uno tiene quince años,
cree que se las sabe todas, jajaja,
la vida te enseña que no es así,
lo más gracioso es que mi hermano ya se ha olvidado del episodio,
y se lo tuve que recordar,
para él ya era capítulo cerrado, jajaja.
Muchas gracias,
un abrazo,
edelabarra
 
A mi hermano Federico​
Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007


Supongo que este maravilloso relato ha dado tranquilidad a tu espíritu pues son unas bellas letras que narran a la perfección aquella pequeña "chiquillada".Me quedé con ganas de leer más ( lo siento por Federico ) pero me pareció estar leyendo el inicio de un libro.Un placer y ,yo a usted, le perdono su descuído.:::hug:::
 
en ocaciones hacemos las cosas sin pensar que tarde o temprano llegara el remordimiento por una mala accion, sin embargo tambien en ocaciones el remordimiento es bueno por que nos hace arrepentirnos y crecer como personas.

un gusto leerte

saludos

Así es querida Zacil,
toda experiencia deja su enseñanza,
a veces más costosa de lo que imaginamos,
como en este caso.
Un abrazo y muchas gracias.
edelabarra
 
Amigo, eso pasa con 15 años y con más años,todo se paga.Me encanta tus escritos, un abrazo y feliz año nuevo
 

Hola amigo, muy bello tu poema.
Pienso que si te as arrenpentido de corazon no debes setirte tan mal
por tu accion del pasado uno de joven ase muchas cosas sin pensar. Un placer leerte, un beso y abraso.

"La Mona"
 
A mi hermano Federico​
Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007

¡Ah pillo!, yo te daría un jalón de orejas, pero estoy segura que tu hermano al cuarto balde se habría dado cuenta, quizá sólo aceptó lo que su hermano mayor le dijo, por respeto, más está bien que sientas arrepentimiento, lo comuniques y y hasta me has hecho sonreír ya terminando el comentario, díselo a tu hermano, y olvidalo ya, que estoy segura, a pesar de lo poco que te conozco de tus letras, que habrás subsanado ese abuso mil veces ya con tu cariño, besos, muacks!:::hug:::
 
Supongo que este maravilloso relato ha dado tranquilidad a tu espíritu pues son unas bellas letras que narran a la perfección aquella pequeña "chiquillada".Me quedé con ganas de leer más ( lo siento por Federico ) pero me pareció estar leyendo el inicio de un libro.Un placer y ,yo a usted, le perdono su descuído.:::hug:::

Jajaajaj, gracias, Calor por tu perdón, tus palabras a lo largo de este año que termina, siempre han sido un bálsamo de paz para mí. Te deseo un feliz año 2008 y antes de que me olvide, Feliz Cumpleaños!,
un beso, Eduardo.
 
A mi hermano Federico​
Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007

Siempre tenemos este tipo de recuerdos de nuestra infancia, muy grato de tu parte que lo compartas con nosotros..Y no creo que haya sido un abuso sino inocencia de niño...Seguramente tu hermano te lo perdonó..jaja
Besos
LauF
 
Bonito poema, cargado de emociones juveniles y con matices picaresco propios de la edad. Son bonitos los recuerdos, más aún, cuando son los nuestros.
Un saludo con sabor a nuevo año
 

Hola amigo, muy bello tu poema.
Pienso que si te as arrenpentido de corazon no debes setirte tan mal
por tu accion del pasado uno de joven ase muchas cosas sin pensar. Un placer leerte, un beso y abraso.

"La Mona"

Querida Esme, o "La Mona",
tus palabras son muy amables,
en realidad yo sé que son historias viejas
y ya olvidadas,
pero quise enfatizar el hecho
de que no hay acción incorrecta
que no se pague,
ya sea por una pena impuesta,
o por la condena de nuestra propia conciencia,
que en este caso me persiguió mucho tiempo.
Muchas gracias,
te mando un abrazo,
edelabarra
 
Tan pesado el señor no!!!
Jajaja, pobre de su hermano, pero creo que él ya lo olvido o por lo menos ya no hay rencor, o mejor nunca lo hubo.
Un fuerte abrazo mi gran señor, feliz año!

Perdona querida Rosmery, que haya dejado pasar tu comentario en este perdido poema, en el fondo de la escala...
Ya ha pasado un año... pero lo dí por terminado hace ya mucho y se me pasó...
Aprovecho para decir a tus bellas palabras, que la relación con ese hermano siempre fue inmejorable, somos sumamente compinches, y eso ha sido siempre así; Eres sumamente perceptiva y acertada;
un beso,
Eduardo.
 
Ladime Volcán;1122717 dijo:
¡Ah pillo!, yo te daría un jalón de orejas, pero estoy segura que tu hermano al cuarto balde se habría dado cuenta, quizá sólo aceptó lo que su hermano mayor le dijo, por respeto, más está bien que sientas arrepentimiento, lo comuniques y y hasta me has hecho sonreír ya terminando el comentario, díselo a tu hermano, y olvidalo ya, que estoy segura, a pesar de lo poco que te conozco de tus letras, que habrás subsanado ese abuso mil veces ya con tu cariño, besos, muacks!:::hug:::
Muchas gracias, querida Ladime,
tienes mucha razón, no ha quedado ya nada de ese resquemor, que duró tantos años, este poema ayudó para limpiar esos sentimientos;
Un beso,
Eduardo.
 
Bonito poema, cargado de emociones juveniles y con matices picaresco propios de la edad. Son bonitos los recuerdos, más aún, cuando son los nuestros.
Un saludo con sabor a nuevo año

Muchas gracias, querida mabdt,
la poesía sirve para sacarnos de encima también, a esos pequeños fantasmas como éste;
un abrazo,
edelabarra
 
a mi hermano federico​
debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - dice papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

muy caro

estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en choele choel,
que llenara con agua su batel,
papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- la orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. De la b.
Septiembre 2007

bueno si bien es un voto de viveza, creo no es tan grave a estas alturas.

Deliciosa anÈcdota de aquellos tiempos de joven picardÌa.

Excelente!!!

Un abrazo

jorge
 
Aiiii Mi estimado caballero de cabello blanco, este poema es vida, es historia, tal vez a simple vista podría parece cómico, pero implicito lleva un sentimiento hermoso, tal vez diría la redención depués de medio siglo, de un momento de niños... me ha encatando, por su realidad, por como lo expones y porque sí...

un abrazo

Gracias, querida Emmanuela, yo también lo veo así;
es como haberse sacado un gran peso de la conciencia,
porque las imágenes de la niñez y adolescencia,
perduran con una intensidad distinta en nuestro espíritu...
Tu percepción es notable por lo acertada
y te agradezco doble por eso;
un beso con todo cariño,
Eduardo.
 
No te sientas tan mal amigo , pídele perdón a tu hermano y le das un fuerte abrazo , total fue una acción de chiquillo , a esa edad es normal actuar asi , lo importante es que estas arrepentido y eso denota la nobleza de tu alma. Placer dejarte mi huella y como siempre cinco estrellas poeta .:::hug::::::hug:::


A mi hermano Federico​

Debo hacer una aclaración; durante nuestra estadía en un campo en la Patagonia, en mi adolescencia, debíamos llenar a balde la batea de agua de los cerdos, cuya capacidad era de cinco baldes; ésta era una tarea pesada, pues había que acarrear el agua desde el pozo a roldana, ubicado bastante lejos. En cierta oportunidad, mi padre ordenó que les diéramos agua. Yo (15) le dije a mi hermano (11): - Dice Papá que hay que llevar diez baldes, llevá vos los cinco primeros y yo llevo los restantes -. La bebida se llenó a los cinco baldes, con lo que obtuve una "pequeña ventaja laboral".

Muy caro

Estando sin nada de beber el chancho
una tarde de estío en Choele Choel,
que llenara con agua su batel,
Papá me dijo al recorrer el campo.

Que cinco baldes le llevara él,
le dije a Federico, el inocente,
(alterando el pedido tan urgente),
- La orden son diez baldes a nivel -.

Al quinto balde rebalsó el tonel,
y no habiendo otra cosa ya pendiente,
esbocé mi mejor sonrisa cruel.

Y me remuerde cada día, el
(medio siglo ha pasado hasta el presente),
haber abusado del hermano fiel.

E. L. de la B.
septiembre 2007
 
Hermosa lección en hermoso poema; además me imagino que dio tranquilidad escribir estas letras.
Abrazos y estrellas más de cinco...
Silvia
 

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