Me aturde despertar,
las colillas de cigarro,
la terrosa sombra
de los pies viciosos
sobre el azulejo blanco,
las flores ebrias
con la fingida lagrima
del rímel sobre sus mejillas,
los besos de vodka,
las caricias tristes
y los amores de oropel.
Odio el vértigo,
la lluvia de anuncios publicitarios,
las mujeres vario pintas,
el cadáver multiforme
del agua estancada en las esquinas,
el cappuccino
y su apariencia de agua fangosa,
las resacas pesadas como trenes de carga
y mis ojos enrojecidos de tanta noche.
Estoy arto de la maleza
de mis pies descarriados
de tu figura de humo,
del pasado hambriento
y su carroñera glotonería,
que consume mi vida
y me va desgastando
hasta dejarme en ruinas.
las colillas de cigarro,
la terrosa sombra
de los pies viciosos
sobre el azulejo blanco,
las flores ebrias
con la fingida lagrima
del rímel sobre sus mejillas,
los besos de vodka,
las caricias tristes
y los amores de oropel.
Odio el vértigo,
la lluvia de anuncios publicitarios,
las mujeres vario pintas,
el cadáver multiforme
del agua estancada en las esquinas,
el cappuccino
y su apariencia de agua fangosa,
las resacas pesadas como trenes de carga
y mis ojos enrojecidos de tanta noche.
Estoy arto de la maleza
de mis pies descarriados
de tu figura de humo,
del pasado hambriento
y su carroñera glotonería,
que consume mi vida
y me va desgastando
hasta dejarme en ruinas.