Ya no hay lunas al norte
Con los últimos colores
Quedan sueños marchitándose al costado del camino inacabable
Que bordea el abismo
Serpenteando la vida.
Rutina tediosa en punta
Como lanza
En el pecho.
Una hoja negra que destiñe
Apatías en retazos,
Una esperanza
Sin lavar, sin planchar
Pudriéndose de nostalgias blancas
En una cajita.
Y no llueve
Lloran los enamorados.
Bajo un árbol sin manzanas
Solo queda un niño
Dormido
Imaginándose quizá
En jardines de caramelo
Corriendo con hadas por un cielo algodonado
El niño sonrie
Con los ojos partidos,
Caminamos.
Zantiago Pua.
Con los últimos colores
Quedan sueños marchitándose al costado del camino inacabable
Que bordea el abismo
Serpenteando la vida.
Rutina tediosa en punta
Como lanza
En el pecho.
Una hoja negra que destiñe
Apatías en retazos,
Una esperanza
Sin lavar, sin planchar
Pudriéndose de nostalgias blancas
En una cajita.
Y no llueve
Lloran los enamorados.
Bajo un árbol sin manzanas
Solo queda un niño
Dormido
Imaginándose quizá
En jardines de caramelo
Corriendo con hadas por un cielo algodonado
El niño sonrie
Con los ojos partidos,
Caminamos.
Zantiago Pua.