nando sabido
Poeta recién llegado
He recelado de tu existencia
en las tardes de lluvia ausentes de caricias
y sentí la imposibilidad de conocerte
en el recinto helado de un prostíbulo
intenté une vez imaginarte
en la herida de un beso transeúnte
en la luz extinguida de los sentimientos
y en la húmeda caverna de las lágrimas
en la hora siempre tan inoportuna de la niebla
o en la calle deshabitada del deseo
sólo consigo rozar con mis labios
la piel de tu rostro inexpresivo
y te busqué para justificar mi culpa
en la breve escapada a la infidelidad
abrazando con ansia esos instantes
que ahora se me antojan irreales
en las tardes de lluvia ausentes de caricias
y sentí la imposibilidad de conocerte
en el recinto helado de un prostíbulo
intenté une vez imaginarte
en la herida de un beso transeúnte
en la luz extinguida de los sentimientos
y en la húmeda caverna de las lágrimas
en la hora siempre tan inoportuna de la niebla
o en la calle deshabitada del deseo
sólo consigo rozar con mis labios
la piel de tu rostro inexpresivo
y te busqué para justificar mi culpa
en la breve escapada a la infidelidad
abrazando con ansia esos instantes
que ahora se me antojan irreales