Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te alejas de mi vida,
como nao que se traga el horizonte;
como estrella fugaz en la noche...
como instante que se aleja en el recuerdo.
Te alejas, y conforme vuelas,
te tornas más lejana y mitológica...
más augusta y retorica...
más legendaria y romera.
Te alejas de mi vera,
y mi camino se ha vuelto de espinas.
Y ya no hay sol que me acaricie...
Ya no hay beso en mi mejilla!
Te alejas de mi alma,
y en mi entorno sólo niebla queda...
sólo frío en donde calor era...
sólo ecos y fantasmas asoman por la vereda.
Te alejas de mi corazón,
y su latir desfallece y se condena;
y su refulgencia roja ahora es negra:
y su dualidad cristalina se rompe...se quiebra!
Te alejas de mi esperanza,
y veo como todo se acaba,
Y me arrastran mis mentes al abismo,
y a su infernal estancia.
Te alejas y te alejas,
y sólo memorias confusas quedan.
Sólo humo de incienso que el viento se lleva...
Sólo caminos largos que me llevan.
como nao que se traga el horizonte;
como estrella fugaz en la noche...
como instante que se aleja en el recuerdo.
Te alejas, y conforme vuelas,
te tornas más lejana y mitológica...
más augusta y retorica...
más legendaria y romera.
Te alejas de mi vera,
y mi camino se ha vuelto de espinas.
Y ya no hay sol que me acaricie...
Ya no hay beso en mi mejilla!
Te alejas de mi alma,
y en mi entorno sólo niebla queda...
sólo frío en donde calor era...
sólo ecos y fantasmas asoman por la vereda.
Te alejas de mi corazón,
y su latir desfallece y se condena;
y su refulgencia roja ahora es negra:
y su dualidad cristalina se rompe...se quiebra!
Te alejas de mi esperanza,
y veo como todo se acaba,
Y me arrastran mis mentes al abismo,
y a su infernal estancia.
Te alejas y te alejas,
y sólo memorias confusas quedan.
Sólo humo de incienso que el viento se lleva...
Sólo caminos largos que me llevan.