Alexandro
Poeta adicto al portal
Querido clarinete, que me cuentas hoy,
mis teclas aun están sueltas y sin sonido,
no tanto como las tuyas, que aun gritan con
toda la fuerza de su pulmón.
Que podremos hacer, para llevar de nuevo
la armonía de ellos dos, aun separados
la evolución de esta canción debería
ser el amor de los dos.
Recordad la vez que juntos intentamos
llevar una existencial convivencia,
fracaso inmediato, pero no eterno,
ya que un pequeño esfuerzo, como
hojas que resisten el viento en otoñó,
así luchamos para convivir.
Pero esta distancia que nos atraviesa
en lo profundo de esta ilusión.
Viniste a mí, y no supimos amar.
No somos juntos lo mejor, pero
separados no somos nada.
Juntos tu y yo, piano y clarinete.
Elaborando nuestra canción,
una canción de amor.
mis teclas aun están sueltas y sin sonido,
no tanto como las tuyas, que aun gritan con
toda la fuerza de su pulmón.
Que podremos hacer, para llevar de nuevo
la armonía de ellos dos, aun separados
la evolución de esta canción debería
ser el amor de los dos.
Recordad la vez que juntos intentamos
llevar una existencial convivencia,
fracaso inmediato, pero no eterno,
ya que un pequeño esfuerzo, como
hojas que resisten el viento en otoñó,
así luchamos para convivir.
Pero esta distancia que nos atraviesa
en lo profundo de esta ilusión.
Viniste a mí, y no supimos amar.
No somos juntos lo mejor, pero
separados no somos nada.
Juntos tu y yo, piano y clarinete.
Elaborando nuestra canción,
una canción de amor.
:: y las estrellas q te ganaste.