Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Suspiros a una noche con cigarro en mano
Por Andrés Amendizabal
Y el viento taciturno de la noche
me llevó hasta mí, tu voz;
miles de estrellas me dio con un roce,
que a leguas sentí tu amor.
Mas me dijo la luna compleja,
que yo sentía sólo sueños,
me volví iracundo contra ella,
pues ella y yo sabíamos que no era cierto.
El sentimiento febril y enamorado yo tenía,
y la luna moría de celos,
pues en su cara blanca yo veía,
de mi dulce Marian su cuerpo.
Dedicado con un amor interminable, cultivo de un elixir que ella me dio a probar con un beso de su voz. Para la única musa que no descansa de regalarme inspiración.
Para esa mujer gentil, amorosa, suave, alegre; que oculta su tristeza cuando hablamos, que me abraza cuando dice mi nombre, que me hace llorar cuando le digo: Te Amo.
Para la mujer que cuando se enoja la veo mas bella, pero que cuando ríe, la veo el doble de hermosa.
Para esa mujer, de ella es mi vida, mi amor y mis letras.
Marian Gonzalez. Te amo.
Por Andrés Amendizabal
Y el viento taciturno de la noche
me llevó hasta mí, tu voz;
miles de estrellas me dio con un roce,
que a leguas sentí tu amor.
Mas me dijo la luna compleja,
que yo sentía sólo sueños,
me volví iracundo contra ella,
pues ella y yo sabíamos que no era cierto.
El sentimiento febril y enamorado yo tenía,
y la luna moría de celos,
pues en su cara blanca yo veía,
de mi dulce Marian su cuerpo.
Dedicado con un amor interminable, cultivo de un elixir que ella me dio a probar con un beso de su voz. Para la única musa que no descansa de regalarme inspiración.
Para esa mujer gentil, amorosa, suave, alegre; que oculta su tristeza cuando hablamos, que me abraza cuando dice mi nombre, que me hace llorar cuando le digo: Te Amo.
Para la mujer que cuando se enoja la veo mas bella, pero que cuando ríe, la veo el doble de hermosa.
Para esa mujer, de ella es mi vida, mi amor y mis letras.
Marian Gonzalez. Te amo.