Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
" Después de haber jurado aborrecerte,
cuando tanto sufrí para olvidarte,
he vuelto por mi mal a recordarte...
nació mi corazon para quererte! "
Agustín lara 1900-1970
Extraño enigma eres en verdad vida,
con tu melena al viento caprichosa.
Diosa de fuego, ardiente y misteriosa,
que dejas mi alma de pasión herida.
Jugando en mis recuerdos escondida,
renació en mí el deseo de tenerte;
con besos febrilmente amanecerte
sobre la triste noche de mi dolor...
has vuelto, ninfa cautiva de otro amor,
DESPUÉS DE HABER JURADO ABORRECERTE.
Y aquí estoy de hinojos, amada mía,
desojando en lágrimas la pobre flor
de mil versos vivientes como el color
de tus labios que en mí son la poesía
que alienta mi esperanza día a día.
Esperanza divina de adorarte
como adorara venus al dios marte...
y a pesar de la hiel que por ti bebí,
ha vuelto a hablarme tu boca de rubí,
CUANDO TANTO SUFRÍ PARA OLVIDARTE.
Yo que sin ti soy corazón vacío,
perdido en el mar de la desolación;
nota que se funde tersa en la canción
de la herendida noche de mi hastío...
de este inmenso dolor que es sólo mío
me ha venido el furor de acariciarte
con besos mil ávidos de besarte...
y a pesar de cuanto juré ante el mundo;
y a pesar del cielo y el mar profundo,
HE VUELTO POR MI MAL A RECORDARTE...
y confiésote vida que te miento
al ofrendarte estos versos mi pesar,
pues cierto es que nunca púdete olvidar,
y mi pena es eco en brazos del viento:
soplo que une al tuyo mi pensamiento
que en su sufrir no cesa de implorarte
que acabes ya el suplicio de perderte;
que abras tu pupila al yerro de tu adiós...
que sepas que por el designio de Dios,
¡NACIÓ MI CORAZÓN PARA QUERERTE!
nueva york, 2000
cuando tanto sufrí para olvidarte,
he vuelto por mi mal a recordarte...
nació mi corazon para quererte! "
Agustín lara 1900-1970
Extraño enigma eres en verdad vida,
con tu melena al viento caprichosa.
Diosa de fuego, ardiente y misteriosa,
que dejas mi alma de pasión herida.
Jugando en mis recuerdos escondida,
renació en mí el deseo de tenerte;
con besos febrilmente amanecerte
sobre la triste noche de mi dolor...
has vuelto, ninfa cautiva de otro amor,
DESPUÉS DE HABER JURADO ABORRECERTE.
Y aquí estoy de hinojos, amada mía,
desojando en lágrimas la pobre flor
de mil versos vivientes como el color
de tus labios que en mí son la poesía
que alienta mi esperanza día a día.
Esperanza divina de adorarte
como adorara venus al dios marte...
y a pesar de la hiel que por ti bebí,
ha vuelto a hablarme tu boca de rubí,
CUANDO TANTO SUFRÍ PARA OLVIDARTE.
Yo que sin ti soy corazón vacío,
perdido en el mar de la desolación;
nota que se funde tersa en la canción
de la herendida noche de mi hastío...
de este inmenso dolor que es sólo mío
me ha venido el furor de acariciarte
con besos mil ávidos de besarte...
y a pesar de cuanto juré ante el mundo;
y a pesar del cielo y el mar profundo,
HE VUELTO POR MI MAL A RECORDARTE...
y confiésote vida que te miento
al ofrendarte estos versos mi pesar,
pues cierto es que nunca púdete olvidar,
y mi pena es eco en brazos del viento:
soplo que une al tuyo mi pensamiento
que en su sufrir no cesa de implorarte
que acabes ya el suplicio de perderte;
que abras tu pupila al yerro de tu adiós...
que sepas que por el designio de Dios,
¡NACIÓ MI CORAZÓN PARA QUERERTE!
nueva york, 2000