Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
AL MAR DE LOS ESPEJOS
La piel de tu silencio
me alcanzó;
era el fuego de tu alma y me quemaba.
La cuerda de tu angustia,
cerró el nudo,
exprimiendo mi tibia yugular.
Tu pálida sonrisa
cortó mis avatares,
rasgando el fino velo
de mi paz extranjera
y al pasar tu esperanza
por la puerta entreabierta,
al mirar que a mis valles otra flor perfumaba,
su dedo gatilló...
acertando en mi frente: ¡Sus espinas de acero!.
Mi conciencia moría con el alma enclavada.
El reloj de mi sangre,
paró su segundero,
y mi tierra se hundía, como roca cayendo
al Mar De Los Espejos; al negro purgatorio
del ayer que volvía.
La espada de tu aurora
desterró mi presente
y mi locura,
surgió como la noche,
pastoreando luciérnagas,
por ver si tú reinabas en mis sueños ;
como reina,
tu sombra en mi silencio...
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
12 de enero del 2008
PIURA-PERÚ
La piel de tu silencio
me alcanzó;
era el fuego de tu alma y me quemaba.
La cuerda de tu angustia,
cerró el nudo,
exprimiendo mi tibia yugular.
Tu pálida sonrisa
cortó mis avatares,
rasgando el fino velo
de mi paz extranjera
y al pasar tu esperanza
por la puerta entreabierta,
al mirar que a mis valles otra flor perfumaba,
su dedo gatilló...
acertando en mi frente: ¡Sus espinas de acero!.
Mi conciencia moría con el alma enclavada.
El reloj de mi sangre,
paró su segundero,
y mi tierra se hundía, como roca cayendo
al Mar De Los Espejos; al negro purgatorio
del ayer que volvía.
La espada de tu aurora
desterró mi presente
y mi locura,
surgió como la noche,
pastoreando luciérnagas,
por ver si tú reinabas en mis sueños ;
como reina,
tu sombra en mi silencio...
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
12 de enero del 2008
PIURA-PERÚ
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