Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
La ilusión es un cisne herido
Nota a nota, tristemente
el piano desgranaba su canción
que en sus lánguidos compases
deshojaba una ilusión
que simplemente
así de mí se despedía,
ilusiones vencidas, incapaces
de volar, cisnes heridos,
hasta un acaso alguna tarde,
hasta la luz de una sonrisa,
hasta los ojos humedecidos
del encuentro
hasta el abrazo estrecho,
hasta los besos.
destinos posibles no vividos,
ilusiones de alas rotas,
que el viejo piano entristecido,
deshoja su lamento, nota a nota...
Eduardo Morguenstern
Nota a nota, tristemente
el piano desgranaba su canción
que en sus lánguidos compases
deshojaba una ilusión
que simplemente
así de mí se despedía,
ilusiones vencidas, incapaces
de volar, cisnes heridos,
hasta un acaso alguna tarde,
hasta la luz de una sonrisa,
hasta los ojos humedecidos
del encuentro
hasta el abrazo estrecho,
hasta los besos.
destinos posibles no vividos,
ilusiones de alas rotas,
que el viejo piano entristecido,
deshoja su lamento, nota a nota...
Eduardo Morguenstern
Última edición: