chc
Christian
A Rosana.
Por una vez
y paradójicamente
estamos de acuerdo.
Me refiero
a que no sólo nosotros
con nuestra forma peculiar,
con esa desprevenida sintonía,
con esta bien formada estructura,
con la asiduidad amorosa
que nos pertenece tanto,
creemos fielmente en nosotros,
sino que además,
y por suerte,
y si no, poco importa,
el mundo
siente nuestros sentires.
Y no es que no alcance
nuestro cuadrúpedo universo
para saberlo suficiente.
Pero es una forma,
también,
de sentirse correspondido,
esto de ir caminando
sin miradas forzadas,
sin resquicios ocultos.
Y yo sé,
y por supuesto
vos también sabés,
que eso no resiste análisis.
Pero que esta paradoja
por una vez sea sensata,
no hace otra cosa que embellecer,
-si es que eso es posible-
lo genuino y positivo
de nuestra esbelta simetría.
Por una vez
y paradójicamente
estamos de acuerdo.
Me refiero
a que no sólo nosotros
con nuestra forma peculiar,
con esa desprevenida sintonía,
con esta bien formada estructura,
con la asiduidad amorosa
que nos pertenece tanto,
creemos fielmente en nosotros,
sino que además,
y por suerte,
y si no, poco importa,
el mundo
siente nuestros sentires.
Y no es que no alcance
nuestro cuadrúpedo universo
para saberlo suficiente.
Pero es una forma,
también,
de sentirse correspondido,
esto de ir caminando
sin miradas forzadas,
sin resquicios ocultos.
Y yo sé,
y por supuesto
vos también sabés,
que eso no resiste análisis.
Pero que esta paradoja
por una vez sea sensata,
no hace otra cosa que embellecer,
-si es que eso es posible-
lo genuino y positivo
de nuestra esbelta simetría.