Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Poemas extraños describe mi entraña,
en horas de un temprano vuelo.
Desnudez romera que se torna en beso,
y en adoración, y en perfume de ensueño.
Poemas, como jamas se han escrito;
poemas, como jamas hombre alguno ha visto.
Son poemas tristes, cargados de huecos:
son los lamentos de un amor proscrito.
Entre páramos de cielo y avatar,
rompen las olas de un océano en sientos,
y mis manos son someras a los vientos,
flagelando mi carne ante tu altar!
Y tras instantes, infinitos piensos,
he tornado mis lágrimas al cielo,
y he invocado la locura de tu nombre...
oh mujer que te has quedado dormida en el tiempo.
A ti, la de la flama en la mirada;
a ti, la que en mi sueño no descansa;
a ti, que eres voz de trueno y de plegaria;
a ti, que en tu vuelo la luz estallas...
a ti, oh dualidad de mujer en cuerpo y alma,
van encadenadas en versos mis palabras...
de poemas viejos, de viejas murallas;
de tempranos vuelos, de un ciego que canta.
en horas de un temprano vuelo.
Desnudez romera que se torna en beso,
y en adoración, y en perfume de ensueño.
Poemas, como jamas se han escrito;
poemas, como jamas hombre alguno ha visto.
Son poemas tristes, cargados de huecos:
son los lamentos de un amor proscrito.
Entre páramos de cielo y avatar,
rompen las olas de un océano en sientos,
y mis manos son someras a los vientos,
flagelando mi carne ante tu altar!
Y tras instantes, infinitos piensos,
he tornado mis lágrimas al cielo,
y he invocado la locura de tu nombre...
oh mujer que te has quedado dormida en el tiempo.
A ti, la de la flama en la mirada;
a ti, la que en mi sueño no descansa;
a ti, que eres voz de trueno y de plegaria;
a ti, que en tu vuelo la luz estallas...
a ti, oh dualidad de mujer en cuerpo y alma,
van encadenadas en versos mis palabras...
de poemas viejos, de viejas murallas;
de tempranos vuelos, de un ciego que canta.
::