M.Mar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me encuentro vacía,
sola, asustada,
en medio del mar y de la nada,
no quiero sentir para no morir.
Solo deseo que me abraces
con amor, sin pasión.
Que me abraces
como quien abraza al niño perdido
que busca consuelo.
No deseo el cielo
ni que me regales la luna,
solo necesito un abrazo
a rebosar de ternura.
Tengo al hombre,
al cómplice, al amante;
pero hoy necesito al fiel amigo,
al compañero afable.
No me sueltes de la mano
sujétame con fuerza,
deja que tu latir me guíe
hasta que el sol aparezca
que a la orilla llegue
y pise tierra.
::María.