Por los olivos van los labriegos
azada al hombro cantando amores
dejando penas en el camino,
bajo la sombra de sus sudores
corren despacio las horas largas,
y se preguntan cuando el destino
dará los frutos algo mejores.
Cimbrea el viento, por los olivos
llega la tarde cortando el frío,
llorando a un beso, al horizonte,
llegan los grises mordiendo el río,
tiempo baldío, que va pasando
entre labores de jornaleros,
que poco a poco van acabando
con la besana del señorío.
azada al hombro cantando amores
dejando penas en el camino,
bajo la sombra de sus sudores
corren despacio las horas largas,
y se preguntan cuando el destino
dará los frutos algo mejores.
Cimbrea el viento, por los olivos
llega la tarde cortando el frío,
llorando a un beso, al horizonte,
llegan los grises mordiendo el río,
tiempo baldío, que va pasando
entre labores de jornaleros,
que poco a poco van acabando
con la besana del señorío.