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Poema desde la luna

guerrero verde

Poeta veterano en el portal.
Se que puede ser triste,
pero es pecado no contar
lo que alguna vez dijiste
cuando el amor era alba
y a la mañana solo le precedían tus besos

La historia no es digna de mi
y si la lees pido perdón
por hacer mortal en ti
los versos de un corazón



Se cuajaron hace años,
tantos que ya nadie sabe,
esas dos miradas llenas devoción.
Se cruzaron como ave al cielo
el sentir de un astro con un niño

Él estaba abandonado por la marea,
sumergido en sus aguas,
en su propia alma infragante.
Él había hundido sus ganas
en un mar de lágrimas gozantes
y ya tan secas como sus venas

Ella, por otro lado, era jovial,
aunque su edad y rostro
eran tatuaje de una vida sin comienzo o final

Blanca como el más puro nácar,
solemne como las más altiva reina.
Hija y amante de todos.
Diosa sin devotos ni plegarias

A los dos los tocaba el mismo deseo,
la misma necesidad que padecen
los bellos dementes y poetas.
A los dos los violo la soledad
para engendrarles la eterna nostalgia

Una noche de nubes de seda
y oleaje manso,
él bajó al puerto para velar
esa condena etérea y sin rastro.

Anduvo por las maderas astilladas
con pies descalzos y las mejillas marcadas
por dos ríos secos que se perdían
en el océano de su cuello sin mordidas

Pensó en sus poemas nunca recitados,
en su corazón diáfano.
Pensó tanto el pobre joven de luto
que la neurosis lo saludo
con un grito que hizo voltear la mirada de aquel astro

Ella había escuchado lamentos antes
y trataba con su luz acariciar aquellas voces.
Más era en vano su querer
ya que en ella no tenían fe.
Ya que era ella una meretriz sin costo ni placer

La dama sopló al joven
el que sin tiempo volteo para verla
y luego percibir un aroma tan lúgubre como él

Quiso besarla sin miedos,
sin cortejarla como Don Juan Tenorio.
Quiso preguntar como alzar su ser al cielo

Así recordó ese polvo de blancura asesina.
Recordó que en su chaqueta de caqui
dormía una nieve que le daba vida
y cobraba con muerte ágil

Inhaló tres veces una dosis
y mientras de su nariz se vertía sangre febril,
le sonrió a aquella amante dócil
a la que se acercaba con alas grises.
Se acercaba por fin y era feliz
en su muerte

Era ella feliz porque la tocaba un alma
y no una pisada
 
Buen poema excelenetes imagenes, cada verso es como viajar al espacio infinito y ver como las estrellas bailan una danza perfecta un abraxo compañero
 
La luna Gris tan suave,
es el recinto perfecto para sentarse
a observar, quizá es allá donde lo he visto.
Excelentes versos verdes de su pluma de cristal,
todas la imágenes son un agujero negro
que absorve... a mi me absorvió su historia,
un gusto y un beso gris.
Saludos
 
El joven se fundio en ese tapete lunar...
sus pisadas como esponja en una superficie inestable que al final hacia dentro termino llevandoselo como arenas movedisas oscuras y muy finas!!

Esta historia tiene un toque de muchos elementos, pero con su partuicular textura.

Un gusto es siempre pasar por sus letras, hoy inmersa en crateres lunares

Saludos guerrero
 
Una historia hermosa y absorvente, en un desierto de harina como nómada pisando sin huellas, al naufragio de ellas uno es donde quedó su memoria, en una infancia, un alma verde vagando entre cráteres, hasta adosar las soledades. Me gustó mucho leerlo.
Saludos.
 
Se que puede ser triste,
pero es pecado no contar
lo que alguna vez dijiste
cuando el amor era alba
y a la mañana solo le precedían tus besos

La historia no es digna de mi
y si la lees pido perdón
por hacer mortal en ti
los versos de un corazón



Se cuajaron hace años,
tantos que ya nadie sabe,
esas dos miradas llenas devoción.
Se cruzaron como ave al cielo
el sentir de un astro con un niño

Él estaba abandonado por la marea,
sumergido en sus aguas,
en su propia alma infragante.
Él había hundido sus ganas
en un mar de lágrimas gozantes
y ya tan secas como sus venas

Ella, por otro lado, era jovial,
aunque su edad y rostro
eran tatuaje de una vida sin comienzo o final

Blanca como el más puro nácar,
solemne como las más altiva reina.
Hija y amante de todos.
Diosa sin devotos ni plegarias

A los dos los tocaba el mismo deseo,
la misma necesidad que padecen
los bellos dementes y poetas.
A los dos los violo la soledad
para engendrarles la eterna nostalgia

Una noche de nubes de seda
y oleaje manso,
él bajó al puerto para velar
esa condena etérea y sin rastro.

Anduvo por las maderas astilladas
con pies descalzos y las mejillas marcadas
por dos ríos secos que se perdían
en el océano de su cuello sin mordidas

Pensó en sus poemas nunca recitados,
en su corazón diáfano.
Pensó tanto el pobre joven de luto
que la neurosis lo saludo
con un grito que hizo voltear la mirada de aquel astro

Ella había escuchado lamentos antes
y trataba con su luz acariciar aquellas voces.
Más era en vano su querer
ya que en ella no tenían fe.
Ya que era ella una meretriz sin costo ni placer

La dama sopló al joven
el que sin tiempo volteo para verla
y luego percibir un aroma tan lúgubre como él

Quiso besarla sin miedos,
sin cortejarla como Don Juan Tenorio.
Quiso preguntar como alzar su ser al cielo

Así recordó ese polvo de blancura asesina.
Recordó que en su chaqueta de caqui
dormía una nieve que le daba vida
y cobraba con muerte ágil

Inhaló tres veces una dosis
y mientras de su nariz se vertía sangre febril,
le sonrió a aquella amante dócil
a la que se acercaba con alas grises.
Se acercaba por fin y era feliz
en su muerte

Era ella feliz porque la tocaba un alma
y no una pisada


Amigo, prerplejidad de imagenes, me gusta tu escrito. Aunque mi comentario no sea Una noche de nubes de seda y oleaje manso, un gusto leerte, un abrazo.
 
que mas desea la luna que un alma, entre sus rubíes ella le debe sonreir.
un delito no haber pasado.

K
 
Se que puede ser triste,
pero es pecado no contar
lo que alguna vez dijiste
cuando el amor era alba
y a la mañana solo le precedían tus besos

La historia no es digna de mi
y si la lees pido perdón
por hacer mortal en ti
los versos de un corazón



Se cuajaron hace años,
tantos que ya nadie sabe,
esas dos miradas llenas devoción.
Se cruzaron como ave al cielo
el sentir de un astro con un niño

Él estaba abandonado por la marea,
sumergido en sus aguas,
en su propia alma infragante.
Él había hundido sus ganas
en un mar de lágrimas gozantes
y ya tan secas como sus venas

Ella, por otro lado, era jovial,
aunque su edad y rostro
eran tatuaje de una vida sin comienzo o final

Blanca como el más puro nácar,
solemne como las más altiva reina.
Hija y amante de todos.
Diosa sin devotos ni plegarias

A los dos los tocaba el mismo deseo,
la misma necesidad que padecen
los bellos dementes y poetas.
A los dos los violo la soledad
para engendrarles la eterna nostalgia

Una noche de nubes de seda
y oleaje manso,
él bajó al puerto para velar
esa condena etérea y sin rastro.

Anduvo por las maderas astilladas
con pies descalzos y las mejillas marcadas
por dos ríos secos que se perdían
en el océano de su cuello sin mordidas

Pensó en sus poemas nunca recitados,
en su corazón diáfano.
Pensó tanto el pobre joven de luto
que la neurosis lo saludo
con un grito que hizo voltear la mirada de aquel astro

Ella había escuchado lamentos antes
y trataba con su luz acariciar aquellas voces.
Más era en vano su querer
ya que en ella no tenían fe.
Ya que era ella una meretriz sin costo ni placer

La dama sopló al joven
el que sin tiempo volteo para verla
y luego percibir un aroma tan lúgubre como él

Quiso besarla sin miedos,
sin cortejarla como Don Juan Tenorio.
Quiso preguntar como alzar su ser al cielo

Así recordó ese polvo de blancura asesina.
Recordó que en su chaqueta de caqui
dormía una nieve que le daba vida
y cobraba con muerte ágil

Inhaló tres veces una dosis
y mientras de su nariz se vertía sangre febril,
le sonrió a aquella amante dócil
a la que se acercaba con alas grises.
Se acercaba por fin y era feliz
en su muerte

Era ella feliz porque la tocaba un alma
y no una pisada

Debo confesar que me llamo la curiosidad por tu nic y me encuentro con un espectacular poema que deja mil sensaciones en mi
nunca me animare a publicar en este foro aunque me fascina y leo mucho compro libros y veo peliculas me interesa mucho ese mundo pero no puedo plasmarlo como quisiera por escrito o quizas no me anime pero me gusta leer a los que publican aquí
es un honor conocerte, perdona este mensaje tan extenso pero deseaba decirte que admiro a las personas que logran expresar tan significativos poemas como el que acabo de leer.
un placer nene.
cariños.
 
Colibrí;1386601 dijo:
Debo confesar que me llamo la curiosidad por tu nic y me encuentro con un espectacular poema que deja mil sensaciones en mi
nunca me animare a publicar en este foro aunque me fascina y leo mucho compro libros y veo peliculas me interesa mucho ese mundo pero no puedo plasmarlo como quisiera por escrito o quizas no me anime pero me gusta leer a los que publican aquí
es un honor conocerte, perdona este mensaje tan extenso pero deseaba decirte que admiro a las personas que logran expresar tan significativos poemas como el que acabo de leer.
un placer nene.
cariños.

me honra su visita por estos lares oscuros porque la luna proyecta mucha luz y nos ciega. debe tratar escribir en este mundo pero no sobre este mundo. en el fondo todo es un árbol con tantas ramas como personas
ius
 
que gran escrito...mi estimado guerrero...hay cierta ternura que se cuela con los rayos de esa luna que nos baña a todos...un abrazo infinito...
 
Se que puede ser triste,
pero es pecado no contar
lo que alguna vez dijiste
cuando el amor era alba
y a la mañana solo le precedían tus besos

La historia no es digna de mi
y si la lees pido perdón
por hacer mortal en ti
los versos de un corazón



Se cuajaron hace años,
tantos que ya nadie sabe,
esas dos miradas llenas devoción.
Se cruzaron como ave al cielo
el sentir de un astro con un niño

Él estaba abandonado por la marea,
sumergido en sus aguas,
en su propia alma infragante.
Él había hundido sus ganas
en un mar de lágrimas gozantes
y ya tan secas como sus venas

Ella, por otro lado, era jovial,
aunque su edad y rostro
eran tatuaje de una vida sin comienzo o final

Blanca como el más puro nácar,
solemne como las más altiva reina.
Hija y amante de todos.
Diosa sin devotos ni plegarias

A los dos los tocaba el mismo deseo,
la misma necesidad que padecen
los bellos dementes y poetas.
A los dos los violo la soledad
para engendrarles la eterna nostalgia

Una noche de nubes de seda
y oleaje manso,
él bajó al puerto para velar
esa condena etérea y sin rastro.

Anduvo por las maderas astilladas
con pies descalzos y las mejillas marcadas
por dos ríos secos que se perdían
en el océano de su cuello sin mordidas

Pensó en sus poemas nunca recitados,
en su corazón diáfano.
Pensó tanto el pobre joven de luto
que la neurosis lo saludo
con un grito que hizo voltear la mirada de aquel astro

Ella había escuchado lamentos antes
y trataba con su luz acariciar aquellas voces.
Más era en vano su querer
ya que en ella no tenían fe.
Ya que era ella una meretriz sin costo ni placer

La dama sopló al joven
el que sin tiempo volteo para verla
y luego percibir un aroma tan lúgubre como él

Quiso besarla sin miedos,
sin cortejarla como Don Juan Tenorio.
Quiso preguntar como alzar su ser al cielo

Así recordó ese polvo de blancura asesina.
Recordó que en su chaqueta de caqui
dormía una nieve que le daba vida
y cobraba con muerte ágil

Inhaló tres veces una dosis
y mientras de su nariz se vertía sangre febril,
le sonrió a aquella amante dócil
a la que se acercaba con alas grises.
Se acercaba por fin y era feliz
en su muerte

Era ella feliz porque la tocaba un alma
y no una pisada

Excelente escrito, romance, muerte y redencion a vivir.... Aunque mi comentario no sea Ya que era ella una meretriz sin costo ni placer. Un gusto leerte, un abrazo.
 

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