coral
Una dama muy querida en esta casa.
La niña está triste
¡La niña está triste!
parece una ninfa
perdida en los bosques
limpiando lloviznas,
cerrando horizontes,
parece una ninfa
perdida en los bosques
limpiando lloviznas,
cerrando horizontes,
pálida y sombría
sin rayos de luna
sin manos bailarinas
al son de la vida...
sin rayos de luna
sin manos bailarinas
al son de la vida...
¡Aún está chiquilla,
para hilar su vida!
y que con su encanto
vuele cual las mariposas
con bellos colores,
que alegre los campos
regando perfumes
de almíbar y rosas.
para hilar su vida!
y que con su encanto
vuele cual las mariposas
con bellos colores,
que alegre los campos
regando perfumes
de almíbar y rosas.
La niña se esconde
entre la arboleda
de un espeso bosque,
donde no penetra la estela
de la luz del cielo
entre la arboleda
de un espeso bosque,
donde no penetra la estela
de la luz del cielo
y su firmamento
son las hojas secas
que caen en invierno,
donde no penetra
ni la leve brisa
cargando sonrisa,
ni el triste sonido
de mi gran lamento.
son las hojas secas
que caen en invierno,
donde no penetra
ni la leve brisa
cargando sonrisa,
ni el triste sonido
de mi gran lamento.
Despierta chiquilla...
no te duermas sola
que aquí está la luna
cargada de estrellas.
no te duermas sola
que aquí está la luna
cargada de estrellas.
¡sal de tu escondite!
¡mira tu paisaje!
lleno de verdores
y alegres colores,
donde tu escondida...
no ves los amores...
que por tu inocencia
te regalan flores.
¡mira tu paisaje!
lleno de verdores
y alegres colores,
donde tu escondida...
no ves los amores...
que por tu inocencia
te regalan flores.
Prudencia Arenas
(Coral)
Última edición:
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