Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Una voz de hielo y fuego
Una semana cabe a veces en un vaso con sed,
y mi alma taciturna habla sin eco.
Ya la coreografía de una ojera se revienta
en los faroles de la que fue una larga ausencia,
una boca ávida aun sin azoro me besa.
Se oye una entidad fausta,
es la góndola que se hendió en mi cuerpo,
estremecerme puedo Ya lacerante es el yugo.
Un túnel largo me alcanza como la indómita tarde.
Tiene canas de soledad y eso que conservo tus fotos,
que se mecen gráciles en los brazos del sol.
Estoy bien contigo, pero ya sabes que me tiene triste.
A veces un día tiene cuello atemporal,
tú me dueles, tú me dueles cuando un pájaro
sabe más amargo que tu pena y que una lámpara.
Una noche en mis pupilas se acorrala,
y la literatura de tu alma se cae como triste muñeca.
Yo ya no le tengo miedo al beso que me corta las venas.
Siempre te he echado de menos,
me atraca tu recuerdo como gaviota golpeándome
con su labios dulces y grises.
Una voz me musita, una voz de hielo y fuego.
Tiemblo contigo como tiembla el viento frágil
y el error depilado.
Te tengo y no te tengo.
Una semana cabe a veces en un vaso con sed,
y mi alma taciturna habla sin eco.
Ya la coreografía de una ojera se revienta
en los faroles de la que fue una larga ausencia,
una boca ávida aun sin azoro me besa.
Se oye una entidad fausta,
es la góndola que se hendió en mi cuerpo,
estremecerme puedo Ya lacerante es el yugo.
Un túnel largo me alcanza como la indómita tarde.
Tiene canas de soledad y eso que conservo tus fotos,
que se mecen gráciles en los brazos del sol.
Estoy bien contigo, pero ya sabes que me tiene triste.
A veces un día tiene cuello atemporal,
tú me dueles, tú me dueles cuando un pájaro
sabe más amargo que tu pena y que una lámpara.
Una noche en mis pupilas se acorrala,
y la literatura de tu alma se cae como triste muñeca.
Yo ya no le tengo miedo al beso que me corta las venas.
Siempre te he echado de menos,
me atraca tu recuerdo como gaviota golpeándome
con su labios dulces y grises.
Una voz me musita, una voz de hielo y fuego.
Tiemblo contigo como tiembla el viento frágil
y el error depilado.
Te tengo y no te tengo.
::::