L
lluvia
Invitado
Aun no consigo olvidarme de las cuerdas
de tu violín; jamás lo he escuchado, pero
te juro vida mía que creo corcheas en mi,
y tu sonrisa; ya no se ve, pero
te juro vida mía que ella escribió lo que se
escribe entre corchetes {en una novela de amor}, pues
eres tan meticulosa,
y quisiera haber pasado noches a tu lado
contando secretos, chismes y sueños,
contarte de mis amores, mis errores y
los tantos besos al vació; tal vez,
solo así algo acariciaría mi pena, mi soledad, y
mi condena. Aun no consigo olvidarme de tus ojos,
oscuros, gigantes como los de un niño ansioso y feliz, y
de tus cabellos; los que jamás pude oler,
pero algo que aunque hubiese tenido frente a mi
jamás lo hubiese comprendido; tu hermosa mente,
compleja y enmarañada, y no comprendo por que
aun así eres tan simple.
Me da satisfacción el haberte conocido,
pues eres como la madera de tu violín,
que día a día es más valiosa, y en el sin fin
de poemas que te he dedicado; aunque te vayas alejando,
o lo habia echo yo, creces dentro de mi, y
siempre eh pensado que la resistencia es de gigantes,
mi estatura me dilata, y soy frágil por lo cual
nunca me resisto a tu melodía; te quiero.
de tu violín; jamás lo he escuchado, pero
te juro vida mía que creo corcheas en mi,
y tu sonrisa; ya no se ve, pero
te juro vida mía que ella escribió lo que se
escribe entre corchetes {en una novela de amor}, pues
eres tan meticulosa,
y quisiera haber pasado noches a tu lado
contando secretos, chismes y sueños,
contarte de mis amores, mis errores y
los tantos besos al vació; tal vez,
solo así algo acariciaría mi pena, mi soledad, y
mi condena. Aun no consigo olvidarme de tus ojos,
oscuros, gigantes como los de un niño ansioso y feliz, y
de tus cabellos; los que jamás pude oler,
pero algo que aunque hubiese tenido frente a mi
jamás lo hubiese comprendido; tu hermosa mente,
compleja y enmarañada, y no comprendo por que
aun así eres tan simple.
Me da satisfacción el haberte conocido,
pues eres como la madera de tu violín,
que día a día es más valiosa, y en el sin fin
de poemas que te he dedicado; aunque te vayas alejando,
o lo habia echo yo, creces dentro de mi, y
siempre eh pensado que la resistencia es de gigantes,
mi estatura me dilata, y soy frágil por lo cual
nunca me resisto a tu melodía; te quiero.
(para Aby)
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