Diego Lewi
Poeta adicto al portal
En la víspera del amanecer te tomé la mano
te sentí temblar, te acurruque en mi pecho,
cubrí tu rostro con miles de besos
soy tu mitad, eres mi complemento.
Al medio día caminábamos felices
el mundo es un regalo a los enamorados
todo nos pertenece, todo es nuestro
nada ni nadie puede dañarnos.
En la tarde te busqué por todos lados
¿Dónde estás? ¿Porqué no te veo?
¿Qué fue de tu rostro, que de tus manos?
La tarde muere y con ella los deseos.
Ya la noche llega y sigo pensando
¿Porqué no pude retenerte? ¿Dónde está el error?
¿Porqué me privaste de tus ojos?
¿Porqué me quitaste el calor?
Y el ocaso ha llegado,
he de esperar un nuevo amanecer
a ver si esta vez un nuevo día
termina sin que tenga que padecer.
::