Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy dejaré hablar a mi locura;
dejaré que ella marque la pauta,
aunque me invada gran paura,
porque si no me mata me espanta...
¡Adiós!, dice la chancha
Camello esconde joroba en la cuna
La tristeza entra como Pedro por su casa,
y la princesa en su castillo se derrumba
Duele éste minúsculo universo construido
en la más ínfima incubación de un lánguido latido.
Duele la minuciosidad de una persistente duda
clavada entre sentimiento y piel, cuando la ausencia desnuda
Duele cada instante,
y cada paso
Y duele,
este poema construido de retazos,
con la ilógica costura orquestada por el sueño
de ser libre y liberar los viejos pasos
Duele hacer de estúpida
Duele leerlo en el papel,
duele ser tan translúcida
Y duele aún más querer querer...
Duele sentir en carne propia,
que a quien amas
te exprime como esponja,
que piensa- y hasta se da el tupé-
de exponer en tu memoria:
que debes sufrir callada,
que tu vida es vieja historia
y que nada más puedes hacer
Duele seguir amándolos a todos,
aunque te den un tiro en la sien
Duelen las yemas de los dedos, al contactar el teclado,
porque ante los ojos que ¡duelen!
Un oscuro panorama se ha montado
Donde duele perder el tesoro de las manos
estar viva, ser mujer y haberse enamorado
dejaré que ella marque la pauta,
aunque me invada gran paura,
porque si no me mata me espanta...
¡Adiós!, dice la chancha
Camello esconde joroba en la cuna
La tristeza entra como Pedro por su casa,
y la princesa en su castillo se derrumba
Duele éste minúsculo universo construido
en la más ínfima incubación de un lánguido latido.
Duele la minuciosidad de una persistente duda
clavada entre sentimiento y piel, cuando la ausencia desnuda
Duele cada instante,
y cada paso
Y duele,
este poema construido de retazos,
con la ilógica costura orquestada por el sueño
de ser libre y liberar los viejos pasos
Duele hacer de estúpida
Duele leerlo en el papel,
duele ser tan translúcida
Y duele aún más querer querer...
Duele sentir en carne propia,
que a quien amas
te exprime como esponja,
que piensa- y hasta se da el tupé-
de exponer en tu memoria:
que debes sufrir callada,
que tu vida es vieja historia
y que nada más puedes hacer
Duele seguir amándolos a todos,
aunque te den un tiro en la sien
Duelen las yemas de los dedos, al contactar el teclado,
porque ante los ojos que ¡duelen!
Un oscuro panorama se ha montado
Donde duele perder el tesoro de las manos
estar viva, ser mujer y haberse enamorado
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::UY.amiga que triste estan hoy tus letras que se me pegan en el alma ..un gusto haberte leido cuidate y mucho se feliz..que Dios te llene de amor y felicidad...se le quiere poetisa.::