Alexandro
Poeta adicto al portal
Corazón mío, a ti acudo para confesar
que a un tierno corazón he lastimado.
Que mis palabras fueron clavos y
espinas a su amor en mi.
Deje su pecho marcado con mis letras,
con mi estupidez, que hago corazón
para que ella no sufra mas de este
dolor que le hice sentir.
que a un tierno corazón he lastimado.
Que mis palabras fueron clavos y
espinas a su amor en mi.
Deje su pecho marcado con mis letras,
con mi estupidez, que hago corazón
para que ella no sufra mas de este
dolor que le hice sentir.
Corazón: Deja que hable yo en vez de ti
Pero corazón como harás si
no tienes labios, ni siquiera manos
para escribir, mucho menos
para hacer señas.
no tienes labios, ni siquiera manos
para escribir, mucho menos
para hacer señas.
No necesito nada de eso,
que sentimientos es mi existir,
y nada mas que yo puedo entender,
lo que con tanto esfuerzo tu
quieres decir.
que sentimientos es mi existir,
y nada mas que yo puedo entender,
lo que con tanto esfuerzo tu
quieres decir.
Corazón mío, toma mis manos,
usa mis labios, que ahora
eres tu el dueño de las palabras.
Amor mío, tu que con tanto
cariño, amor me has dado sin
dejar un día de hacerlo,
yo, si yo dude de tu sincero amor,
pensé que no me amabas porque
algo de mi no tenias.
No cierres los ojos, por favor
sígueme leyendo, que solo
palabras puedo darte ahora,
que como un niño estoy
simplemente inocente
buscando tu paz.
Quizás he agarrado y
clavado a tu corazón
haciéndote sangrar
con ojos secos.
Déjame curar, permíteme
decir que te amo con locura,
que nunca estuve mejor
que en tus manos.
Te quiero, aunque
diré que te amo también.
Amada mía, escucha
corazón, que nosotros
dos, solo nosotros
dos entendemos este
idioma.
Déjame curar esa herida.
cariño, amor me has dado sin
dejar un día de hacerlo,
yo, si yo dude de tu sincero amor,
pensé que no me amabas porque
algo de mi no tenias.
No cierres los ojos, por favor
sígueme leyendo, que solo
palabras puedo darte ahora,
que como un niño estoy
simplemente inocente
buscando tu paz.
Quizás he agarrado y
clavado a tu corazón
haciéndote sangrar
con ojos secos.
Déjame curar, permíteme
decir que te amo con locura,
que nunca estuve mejor
que en tus manos.
Te quiero, aunque
diré que te amo también.
Amada mía, escucha
corazón, que nosotros
dos, solo nosotros
dos entendemos este
idioma.
Déjame curar esa herida.
::::