Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Presencia y ausencia metafórica
Por Andrés Amendizabal
Mis ojos irradian soles
cuando te veo,
y mi alma llora lunas
cuando no puedo.
Cuando estás conmigo
me fluyen arco iris en mis venas,
cascadas blancas sonrío,
y se marchitan mis flores negras.
Cuando tú no estás
me embadurno con la lluvia de tristeza,
mi rostro se desdibuja sobre el espejo de cristal,
y me ahogo sobre un piélago de penas.
Cuando tú estás de los días me enamoro
y aclamo tu nombre a los cielos,
suspiro y te grito: Te amo, te amo.
Cuando tú no estás, me pierdo me pierdo.
Mis manos se vuelven hábiles cuando me acompañas
la fábrica de nubes de sueños se vuelve verdad
y a mi cuerpo minúsculo le salen alas.
Cuando tú no estás,
mi mente sólo se inunda sobre la nada,
no se que decir ó que hacer
cuando tú no estás.
Mis dedos se vuelven pinceles
cuando oigo el latir de tu voz,
cuando tú estás, los desiertos se vuelven mares,
y las aguas, vino de amor.
Para mi Oz ita, que cada dia me enamoro mas de ella.