Cielo, Infierno y Mar

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Mario Francisco LG

Un error en la Matrix
Cielo, Infierno y Mar

Por Andrés Amendizabal

El cielo explotó
y dejó caer una lluvia ligera
lacerante de navajas grises.
En forma de gotas, bañó
los suaves matices
de un ángel negro.

Tenía herido el costado,
una sirena artera
lo había sujetado,
dejándole huellas
de sumiso dolor cuando
él estaba enamorado.

Su sangre era azul,
sus ojos verdes bosques;
su sonrisa, cambió a epífora,
su figura, de los cielos fue alud,
entregó su alma a la sirena
y se volvió hombre,
pero guardó en su boca dolorosa después
el veneno de víbora,
síntoma de tierra, color de cobre.

Las sombras lo cobijaron
maltrecho después de la caída,
sus ojos se nublaron,
el ángel sucumbía en ira.

Su espada,
con la que fue asestado
por la hábil sirena,
había cortado también,
dejando heridas a sus plumas negras.
(Su vuelo jamás volvería a emprender)

Su semblante lacrimoso
violentaba, dejando heridos a sus ojos,
dejando huellas en forma de caminos,
donde la sangre bañaba a su rostro.

El ángel negro,
ya no quiso ver el mar,
caminó con torpeza al infierno,
donde el fuego borraría la sal.



De la sirena, no se nada. Y ella tampoco de mí.

Escrito cultivado hace aproximadamente 2 años.
Espero y sea de su agrado como lo fue para mí cuando lo escribí.
 
Que genial!...si me a agradado...aunque una sirena y un angel me deja muchas dudas en cuanto a los bb's pero bueno nunca se llego a eso y que lastima por que segura serian algo extraordinario...te quedo rete que melancolica....me da mas lastima la sirena, pues no se sabe que paso con ella. Un beso.
 
Cielo, Infierno y Mar

Por Andrés Amendizabal

El cielo explotó
y dejó caer una lluvia ligera
lacerante de navajas grises.
En forma de gotas, bañó
los suaves matices
de un ángel negro.

Tenía herido el costado,
una sirena artera
lo había sujetado,
dejándole huellas
de sumiso dolor cuando
él estaba enamorado.

Su sangre era azul,
sus ojos verdes bosques;
su sonrisa, cambió a epífora,
su figura, de los cielos fue alud,
entregó su alma a la sirena
y se volvió hombre,
pero guardó en su boca dolorosa después
el veneno de víbora,
síntoma de tierra, color de cobre.

Las sombras lo cobijaron
maltrecho después de la caída,
sus ojos se nublaron,
el ángel sucumbía en ira.

Su espada,
con la que fue asestado
por la hábil sirena,
había cortado también,
dejando heridas a sus plumas negras.
(Su vuelo jamás volvería a emprender)

Su semblante lacrimoso
violentaba, dejando heridos a sus ojos,
dejando huellas en forma de caminos,
donde la sangre bañaba a su rostro.

El ángel negro,
ya no quiso ver el mar,
caminó con torpeza al infierno,
donde el fuego borraría la sal.



De la sirena, no se nada. Y ella tampoco de mí.

Escrito cultivado hace aproximadamente 2 años.
Espero y sea de su agrado como lo fue para mí cuando lo escribí.

Como describir en pocas palabras ..como me ha gustado lo que senti y como lo senti al leerlo en verdad es bello la ultima parte me aferre a esas palabras porque al vivir cerca del mar es como si lo viera, imaginara cada palabra ... mis felicitaciones y deseos de mas exitos.un cariño.
 
Cielo, Infierno y Mar

Por Andrés Amendizabal

El cielo explotó
y dejó caer una lluvia ligera
lacerante de navajas grises.
En forma de gotas, bañó
los suaves matices
de un ángel negro.

Tenía herido el costado,
una sirena artera
lo había sujetado,
dejándole huellas
de sumiso dolor cuando
él estaba enamorado.

Su sangre era azul,
sus ojos verdes bosques;
su sonrisa, cambió a epífora,
su figura, de los cielos fue alud,
entregó su alma a la sirena
y se volvió hombre,
pero guardó en su boca dolorosa después
el veneno de víbora,
síntoma de tierra, color de cobre.

Las sombras lo cobijaron
maltrecho después de la caída,
sus ojos se nublaron,
el ángel sucumbía en ira.

Su espada,
con la que fue asestado
por la hábil sirena,
había cortado también,
dejando heridas a sus plumas negras.
(Su vuelo jamás volvería a emprender)

Su semblante lacrimoso
violentaba, dejando heridos a sus ojos,
dejando huellas en forma de caminos,
donde la sangre bañaba a su rostro.

El ángel negro,
ya no quiso ver el mar,
caminó con torpeza al infierno,
donde el fuego borraría la sal.



De la sirena, no se nada. Y ella tampoco de mí.

Escrito cultivado hace aproximadamente 2 años.
Espero y sea de su agrado como lo fue para mí cuando lo escribí.

Vaya escrito cuñado el que haz realizado vaya que a veces ni el cielo ni el infierno se logran llevar mucho me ha encantado todo lo utilizado para resaltar tu poesia sin duda precioso escrito me ha encantado hacerme presente en tu poesia abrazos hermano.
 
Lo que alcancé a entender muy bueno...soy sincero...no te voy a decir muy bueno todo si en verdad no lo entendí cabalmente.Un abrazo.
 
Que genial!...si me a agradado...aunque una sirena y un angel me deja muchas dudas en cuanto a los bb's pero bueno nunca se llego a eso y que lastima por que segura serian algo extraordinario...te quedo rete que melancolica....me da mas lastima la sirena, pues no se sabe que paso con ella. Un beso.

JAJAJAJA POBRE SIRENA? NO LO CREO.... GRACIAS POR LEERME. GRACIAS
 
Como describir en pocas palabras ..como me ha gustado lo que senti y como lo senti al leerlo en verdad es bello la ultima parte me aferre a esas palabras porque al vivir cerca del mar es como si lo viera, imaginara cada palabra ... mis felicitaciones y deseos de mas exitos.un cariño.

GRACIAS, QUE BIEN QUE TE HAYAS IMPREGNADO DE LO QUE QUISE DESCRIBIR.
 
Andrés, sin duda alguna sabia que fué escrito hace tiempo, triste muy tristes letras.
Ahora brillas con tu propia luz.
besos sobrino:)
 
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