fercho psicosis
Poeta recién llegado
Mis noches frías y mis solitarios días
cambiaron desde aquel momento en que me enseñaste tu sublime locura.
Mis días ya no son solitarios.
A pesar de que te encuentras en un no muy lejano lugar,
siento tu presencia en mi piel aun mas caluroso que el fuego abrasante del sol matinal.
Mis noches ya no son frías.
Ahora se abrigan con el calor obsesivo de mis pensamientos:
me imagino tus formas, tus profundos ojos, el color de tu extraño cabello y la suavidad de tu piel.
Por ahora, sólo conozco el ruidoso timbre de tu voz
a través de un telefono que engaña mis oídos ,
no puedo dormir de lo insatisfecho que me encuentro;
me refugio en mi imaginación tratando de engañarme,
pero aquel principio del empirísmo de Santo Tomas, "hasta no ver no creer", convence a mi razón.
Sin embargo, tengo fe que Dios y los alcances de la tecnología traerán a mis ojos la claridad de tu rostro.
cambiaron desde aquel momento en que me enseñaste tu sublime locura.
Mis días ya no son solitarios.
A pesar de que te encuentras en un no muy lejano lugar,
siento tu presencia en mi piel aun mas caluroso que el fuego abrasante del sol matinal.
Mis noches ya no son frías.
Ahora se abrigan con el calor obsesivo de mis pensamientos:
me imagino tus formas, tus profundos ojos, el color de tu extraño cabello y la suavidad de tu piel.
Por ahora, sólo conozco el ruidoso timbre de tu voz
a través de un telefono que engaña mis oídos ,
no puedo dormir de lo insatisfecho que me encuentro;
me refugio en mi imaginación tratando de engañarme,
pero aquel principio del empirísmo de Santo Tomas, "hasta no ver no creer", convence a mi razón.
Sin embargo, tengo fe que Dios y los alcances de la tecnología traerán a mis ojos la claridad de tu rostro.