brokenknees
Poeta fiel al portal
Son cinco para las doce,
y aun me abrazan las tinieblas,
enfermizas y acorraladas,
tiemblan ante la luz de las velas.
Mis alas de demonio,
siguen incrustadas en mi columna de ángel,
y mis cuernos bañados de sangre,
aun cargan tu cadáver.
Alguna vez en el monte lejano,
se hablo de bienestar y oscuridad,
pensando en aquellas palabras,
me incruste en la liquida realidad.
El hambre de sangre,
la sed de lágrimas,
transcurren los evos,
y perfeccionan mi alma.
Mi lujuria, motor inconciente,
de la curvatura ideal,
de mi necesidad de comer,
para después vomitar.
y aun me abrazan las tinieblas,
enfermizas y acorraladas,
tiemblan ante la luz de las velas.
Mis alas de demonio,
siguen incrustadas en mi columna de ángel,
y mis cuernos bañados de sangre,
aun cargan tu cadáver.
Alguna vez en el monte lejano,
se hablo de bienestar y oscuridad,
pensando en aquellas palabras,
me incruste en la liquida realidad.
El hambre de sangre,
la sed de lágrimas,
transcurren los evos,
y perfeccionan mi alma.
Mi lujuria, motor inconciente,
de la curvatura ideal,
de mi necesidad de comer,
para después vomitar.