Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo ya no escribo,
mis manos se quedaron quietas,
mi corazón guarda sus latidos
para cuando le invada la tristeza,
mi cuerpo está afligido
lleno de dolor y pena,
ya he alcanzado el olvido
de tus miradas serenas,
por eso una cosa te pido
cuando estos versos leas,
no digas que me has querido,
déjame que no lo sepa
::::