Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
POESÍA DE AMOR.
Pliega tus ojos
en mi pensamiento
pensamiento mío.
Despunto de nuevo el día
entre tus manos
y mi vida fue suspiro anaranjado.
Quiero decir
eres mi mujer hermosa,
dicha de mi sonrisa
amanecer en mi frente,
agua caliente
en mis noches frías,
rocío que moja
la maceta de mi corazón.
Sin buscar pretextos
siempre te latió una luna.
eres mi mujer hermosa,
dicha de mi sonrisa
amanecer en mi frente,
agua caliente
en mis noches frías,
rocío que moja
la maceta de mi corazón.
Sin buscar pretextos
siempre te latió una luna.
iluminó tu cara
desplegando el manto.
Tu boca la quise en silencio
para rondarte con besos
y dejar caer mi capa en tu lecho.
Mira al cielo y descúbreme niña
aguardándote detrás del planeta
azules garras que me riña
el desgarro del alma inquieta.
Roza un labio al espacio
anidando los anillos de Saturno
respondiendo un suspiro despacio
y dejando al amor taciturno.
La vida me han de quitar amando
que negarte tres veces porque eres
el credo que crece suspirando.
Arco de donde sale la flecha
abriendo la diana de mí te quiero
deseándote sin esperar fecha.
aguardándote detrás del planeta
azules garras que me riña
el desgarro del alma inquieta.
Roza un labio al espacio
anidando los anillos de Saturno
respondiendo un suspiro despacio
y dejando al amor taciturno.
La vida me han de quitar amando
que negarte tres veces porque eres
el credo que crece suspirando.
Arco de donde sale la flecha
abriendo la diana de mí te quiero
deseándote sin esperar fecha.
y despierta te ama el alma
si estas dormida quiero velarte.
Si te rozo un pliegue de tu cama
es para sentirme como sábana
arropándote los brazos en un abrazo.
Olvidarte sería negarle a mis manos
el universo de mi poesía,
y dejar a la hoja sin tu nombre
privándola de las letras
que te hagan en verso
una noche de luna de miel,
perfiles en la punta de los lápices
amarte con la prisa de un niño
que es lactante
y desea un latido de un pecho.
Saber que tu rostro
es el maquillaje de mi pensamiento,
que tus ojos cierran en parpadeo
a los cielos de mis besos,
que tus manos en mi nuca
me vistan las canas de primaveras,
que los espejos te muestren las mentiras
y las penas sean vasos vacíos,
en el centro de la mesa la botella
que guarde en cristal
el vino del color de tus labios,
decirte eres la ausencia de otoños
que no lastra a las hojas,
no seas rama sola
sino paisaje conmigo.
el universo de mi poesía,
y dejar a la hoja sin tu nombre
privándola de las letras
que te hagan en verso
una noche de luna de miel,
perfiles en la punta de los lápices
amarte con la prisa de un niño
que es lactante
y desea un latido de un pecho.
Saber que tu rostro
es el maquillaje de mi pensamiento,
que tus ojos cierran en parpadeo
a los cielos de mis besos,
que tus manos en mi nuca
me vistan las canas de primaveras,
que los espejos te muestren las mentiras
y las penas sean vasos vacíos,
en el centro de la mesa la botella
que guarde en cristal
el vino del color de tus labios,
decirte eres la ausencia de otoños
que no lastra a las hojas,
no seas rama sola
sino paisaje conmigo.
como si jamás
te hubiera descubierto.
No perder ni el norte
ni el motivo de por qué
merece la pena quererte.
Posdata de un enamorado
Gracias por existir.
Te amo.
Juan José Marin.
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